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martes, 9 de septiembre de 2025

Aviso a navegantes ofendidos

 A ti, ofendido usuario de facebook, a ti que lanzas andanadas contra los mensajeros, que obvias cualquier trasfondo, para ti, ofendido ser humano:

El problema no es el insulto en sí mismo, menos aún cuando este, de existir, se dirige a un determinado perfil de seres humanos; el problema es el de aquellos que, dándose por aludidos, al más puro estilo mafioso, pareciera que obrasen en defensa de otros, utilizando subterfugios amenazantes hacia quienes se indignen ante el cúmulo de atrocidades que el día a día nos ofrece.

Pues bien, si resulta que, por h o por b, justificas el genocidio que el Estado Terrorista de Israel tiene en marcha contra el pueblo palestino, y crees que mis palabras, cuando reacciono airadamente, con indignación e impotencia máximas, son insultos, date por insultado.

Si resulta que la mañana en la que, a modo de jauría humana, comenzó a organizarse toda una cacería contra los marroquíes que viven y trabajan en Torre Pacheco, tú colgabas un vídeo, del que ya se sabía que la persona reflejada no era la que fue agredida en este pueblo, y lo hacías con la chulería que te caracteriza, y después leíste algunas de mis impresiones, esas que tú consideras insultos, date por insultado. No en vano, tu vídeo, era uno más de los elementos que atizaban al odio y a la violencia.

Si haciendo caso omiso a la realidad, consideras que los menores no acompañados hay que expulsarlos y perseguirlos, y resulta que, en alguna ocasión, me has leído como tilda uno a personas que obran como tú, difamando y mintiendo al respecto, date por insultado.

Son solo tres ejemplos sobre eso que tú, con la altivez que te contempla, denominas insultos; cuando solo hablamos de caracterizar a los seres humanos que, por activa o por pasiva, contribuyen a que el odio, y la consiguiente violencia, se instalen y propaguen en nuestra sociedad.

En todo caso, si crees que la Educación Pública no merece ser defendida; ni tampoco la Sanidad, o que los impuestos son un abuso que hay que erradicar; en estos otros casos, estaremos ante una sencilla disparidad ideológica, cuya caracterización humana, la de aquellos seres humanos que, con su voto, permiten que así sea, no es precisamente la de la inteligencia. Apreciación, esta última que, a tu entender, seguirá siendo un insulto.

Santos López Giménez




martes, 31 de mayo de 2016

Cinismo


                                      Nos envuelve, es algo connatural a nuestra existencia. Sin él, con su inseparable hipocresía de la mano, nada sería igual en la vida del ser humano. En la infancia es la crueldad el modus operandi que le hace presentarse en sociedad. Con la adolescencia, se convierte en sadismo por un tiempo, y las víctimas de sus gracietas, que difícilmente pueden digerir sus embestidas, a duras penas logran mantener un equilibrio de conjunto salvando esa discontinuidad. Nos llega la primera juventud, y posiblemente estemos ante el único momento de nuestras vidas donde, seguramente, la autenticidad se manifieste por primera y, tal vez, única vez en nuestras vidas. Salimos de ella trasquilados, en su mayoría, nuestros congéneres, aprenden todo aquello que apuntalará su condición de maestros indiscutibles en las artes del cinismo de salón, el cual, se enarbola desde ese instante, para ser transportado, de por vida, allá donde nuestros pasos se dirijan.
                                      Bajo su palio, cometemos todo tipo de aberraciones humanas, siempre, todas ellas, perfectamente justificadas por, vete a saber qué argumentos, pero, todas ellas asociadas a otro de sus más directos colaboradores: el egoísmo.
                                      La verborrea, el dar rienda suelta a la emisión de sonidos, que pretenden ser elocuentes, que no son sino lapidarios ecos de la nada absoluta, cuando de confraternización se trata, caracteriza a los maestros del ramo. Nos escondemos bajo el paraguas de su inexistente humanismo, pero, como lo llevamos de serie, al cinismo me refiero, somos las primeras víctimas de sus enconados denuedos. De ahí que el engaño, el autoengaño, sea otro importante elemento que engalana al protagonista de esta mañanera reflexión.
                                    Y como no, para redondear esta artimaña, confeccionada desde el cinismo, valga el bucle, se precisa dar el estocazo argumentar que a todas y todos nos acompaña para no sucumbir en la plañidera cuneta del renuncio que nos dejaría en evidencia frente a la jauría que en volandas nos conduce a todas y todos a ninguna parte, estocazo que adjudicamos a nuestros seres queridos haciéndolos responsables de nuestras más asquerosas caracterizaciones en sociedad. No, cínico o cínica de las narices, no apeles a tus seres queridos cada vez que te chorreen las palabras pringosas con las que ensucias todo cuanto te rodea, cada vez que argumentas los resultados de tu indeseable presencia.
                                     Y bien, más o menos, puede valer, como producto de una mañanera y cínica escenificación escrita, para que el mes de mayo de 2016 no sea el primero en el que uno no deja constancia de sus impertinentes inquietudes desde aquel 25 de mayo de 2008, que marcó el inicio de esta singular singladura.

Santos López Giménez

jueves, 31 de marzo de 2016

De lo humano, jamás de lo divino

     Demasiado ruido y ninguna sustancia. Así devienen los días, así transcurre la existencia social de este colectivo humano al que llamamos España.

     Desde que me reconozco, la idea siempre fue la de que da igual el origen, da igual la trayectoria, da igual, los patrones vienen de serie, estamos cortados bajo prismas que difieren muy poco los unos de los otros. He experimentado todas las posibles variantes que el mundo laboral pudiera ofrecernos, humanas todas ellas, muchas de ellas asquerosas, infames y nada humanas. ¿Dije humanas?, ¿me desdije de inmediato?, a ver, pongamos blanco sobre negro, seamos serios y sinceros con nosotros mismos: humano es todo aquello que, parafraseando a este blog, entra dentro de lo posible. Por tanto, la sensiblería no tiene cabida en el bando de la no humanidad: todo lo que el ser humano ejerce, todo ello, es humano; dejemos a un lado las tibiezas, ambigüedades y empalagosamientos.

     El cumplir años, el hacerte mayor, tiene muchas ventajas, yo diría que todas, sin embargo, entre ellas, entre el entramado de deducciones que se te van presentando a modo de surtidor espontáneo, hay algunos elementos que bien podrían haber permanecido tal como la ingenuidad primigenia me indicaba. Harto de estar harto, uno descubre que las diferencias, entre seres humanos, diferencias de carácter, me refiero, no son tan grandes como pudiera parecer: se organizan congresos para hablar de ello, porque da vértigo reducirlo a su mínima expresión, y mediando tales grandilocuencias justificamos el calco al que somos sometidos. Y lo que es peor, se reubican, se reorganizan, se estratifican, como capas de una cebolla, los variados estereotipos que nos quieren hacer creer que existen. 

     Qué va, las puñaladas vuelan, nos llegan desde todos los frentes. Casi siempre, bajo disfraces nada reconocibles, asquerosos disfraces de engoladas voces, engatusantes y melosas, prestas y dispuestas a ocluir todo vestigio de semejanza o cualesquiera otras prestanzas de esa falacia que damos en llamar "carácter humano". 

     Miradlo como mejor os plazca, pero, antes o después, ubicaréis a cada hijo de vecino, concretando quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. El tiempo nos otorga las respuestas, el tiempo, apisonadora que todo lo aplasta, tal que fotografías neuronales de la memoria, que se nos muestra cálido y resuelto, al tiempo que veraz y cruel.

Santos López Giménez


domingo, 14 de febrero de 2016

No me lo agradezcas

      Quién me lo iba a decir, cuarta vez, en 8 años de existencia, que desde mi blog dedico una entrada a alguna de tus embestidas. A estas alturas, la indignación que la última me genera nada tiene que ver con las que en las ocasiones anteriores manifesté. Tu ensañamiento, producto de una personalidad hostil, cuando percibe una atmósfera limpia a mi alrededor, da pie a la puesta en marcha de cualquier artilugio neuronal  sacando de la chistera la primera argucia miserable que se le ponga a tiro para tratar de humillarme. Pero claro, a la fuerza ahorcan, se ha dicho toda la vida, y en este caso, tantas veces lo intentaste que ya, no diré que me resbala, pero está muy próximo a ello. Lo peor de esta ocasión es que, de tres años para acá, incluso llegué a pensar que era la mía, mi mente, la que andaba fuera de sitio, y bajo ese palio inicié un proceso, lento y cauto, que pretendía aceptarte, ingenuo de mí: incluso me planteé que, por qué no, podríamos ser amigos.

     No va a poder ser, la has vuelto a cagar. Sí, ya sé, a ti eso sí que te resbala, lo sé, y si no lo sabía, me lo has ratificado con creces. En realidad, me pregunto, qué es aquello que te mueve a tanta miseria moral, a tratar de humillar, no ya sin compasión, sino, sin cabeza; y es que, normalmente, cuando alguien se manifiesta, al modo que tú eres dado, suelo pensar que es la torpeza la responsable de esa ruindad, me cuesta horrores pensar que sea la maldad la que os mueve.

    La vida, los hechos que la modelan, que modelan el devenir humano de cada hijo de vecino, te está proporcionando unos mimbres que, bien sabes, no mereces. Pero, también sabes de los caprichos con los que ésta suele emplearse, de otro modo, no serían explicables las innumerables afrentas e injusticias que jalonan, no ya la Historia de la Humanidad, que está plagada, sino, sencillamente, el momento actual por el que nuestra sociedad atraviesa. Como pez en el agua, así puedes tú desarrollar tu incompetencia, así se pueden explicar tus bravuconadas, como cuando, en plena calle, te empleaste hacia aquel que osó delatar la misma, por dos veces lo hiciste, pero sólo una confesaste ante tus valedores. Sólo así, tal vez, se pueda explicar que, cuando alguien trata de dar una salida digna a la suya, para ti no sea mas que un mal ejemplo del que has de dar cuenta de la única forma que siempre pusiste en juego, eres maestro en combinar la bravuconería y el intento de humillar, por el simple placer de sentirte tú mismo.

   Por último, una trivial apreciación, el título, si llegases a leerlo, sólo él, te daría a entender que ésto va por ti. Pero, me temo que no lo harás: no pasa nada, algún alma caritativa te invitará a hacerlo.

Santos López Giménez




pd: dejo los enlaces de las otras ocasiones en las que hube de escribirte desde este mismo lugar:

- Hoy, el diario hablaba de ti (17 noviembre 2008)

- El charlatán (6 marzo 2011)

- Hoy, la radio hablaba de ti ( 19 febrero 2013)

domingo, 30 de noviembre de 2014

Una tragedia contextualizada

                                       Hoy, tocaba, y toca, hablar de la recogida de firmas y la mesa informativa que la Plataforma Cuenca del Segura Libre de Fracking ha llevado a cabo en Cehegín. Pero, la puta realidad, nos hace parar en seco y detenernos ante una tragedia horrible. Una persona ha sido asesinada, en Madrid, cuando se disponía a asistir a un partido de fútbol. Los asesinos, miembros de la hinchada del Atlético de Madrid, no es la primera vez que tienen este desgraciado antojo, de amedrentar, agredir y asesinar a un hincha del equipo contrario, que acude a acompañar a su equipo. Es verdad que los porcentajes siempre están a favor de la buena gente, que una inmensa mayoría de aficionados del Atlético de Madrid, seguro que son pacíficos, pero, cuando en 16 años, como entorno de un club, acumulas dos muertos, por asesinato, a tus espaldas, opino que algunas preguntas hay que hacerse. 
                                      Recordemos que, el mencionado equipo, fue presidido, durante años, por uno de los personajes más tétricos de la vida social y deportiva de España. Que dicho energúmeno, agredió, ante las cámaras de televisión, al presidente de otro club de fútbol; que se jactaba de todas y cada una de sus fechorías y que, buena parte de su afición, aún le recuerda con cariño. 
                                     Recordemos que, su actual entrenador, era de esos centrocampistas que empleaba la dureza como estrategia deportiva, que llegó a pisar a un contrario, en una jugada donde el balón ya no estaba en juego, haciéndole sangrar a borbotones por el orificio que le ocasionó en el muslo. 
                                     Recordemos que, actualmente, el juego de este equipo de fútbol, es calificado, por una mayoría de jugadores de otros equipos, como un juego violento, siempre rozando y superando lo legalmente permitido...
                                     Sí, lo sé, demasiado lejos llevo mi reflexión, pero, demasiadas casualidades o circunstancias que, aunque no estuviesen relacionadas con estas dos tragedias, la de hoy, aún en caliente, bien debieran ser consideradas desde todas las instancias sociales y deportivas.

Santos López Giménez

martes, 12 de agosto de 2014

Póker de criaturas, o la cuadratura del círculo

                              Nunca pensé que ocurriría, pero, una vez más, la ingenuidad nubló al intelecto hasta nueva orden.
                              Su espectro acabó cerrándose: 360º contemplan su amplitud, ni un solo escenario se libra de ellas; una a una, van dándose a conocer mostrando sus credenciales y, a la postre, provengan de donde provengan, demostrando que son personajes de homogéneo perfil. Por un lado, a al menos tres de ellas, les cuesta horrores mantener la mirada si las tienes físicamente delante; de la cuarta, de la que ha proporcionado el póker, sólo conozco su cibernética presencia. De otro lado, su afán personalizador, arremetiendo contra la persona, más allá de las ideas, sí que las iguala uniformemente.
                              Antes de caracterizarlas, conviene sincerarme y comentar que, esta exposición, nace como consecuencia de la necesidad personal de afrontarlas para deshacerme del lastre que supone hacer el esfuerzo anímico de rechazarlas.
                             A la primera, la llamaremos "la fascista económica", dado que su presencia y razón de ser, lo es en función de sus intereses económicos, lo que la convierten en una kamikaze de las redes sociales, tratando de minar toda conversación que intente poner orden y cordura frente a la infame realidad social que nos está tocando vivir. Su árbol genealógico, está impregnado de la huella represora del franquismo, lo cual la hace más virulenta si cabe: complicada labor la suya, defendiendo a los descendientes directos de aquellos que ejecutaron tal represión, defensa a la que se dedica a tiempo completo.
                            A la segunda, la vamos a denominar "la fascista ideológica". Su confusión deviene del intento de integrar su profesión y su ideología, creyendo ella que la primera engrandece a la segunda. Su modus operandi, es de quien cree que no hay un mañana y que sólo sus referentes ideológicos dan sentido a su día a día, independientemente de banales cuestiones familiares o de otra índole que pudieran estar infectadas de sensibilidad.
                          La tercera, ay, la tercera, generemos un concepto para ella: "la trepa ochentera". Ésta, hija de aquellos años en los que la tropa socialista se afanaba por escalar sin mirar a los lados, cayese quien cayese, copiando al dictado los modos y maneras de hacer de los 80, seguramente se haya pasado de rosca y, hasta su gente, la gente de su partido, se lo haya significado, cuando menos, para que sepa que o modera su escalada o la caída será morrocotuda.
                         Por último, le llegó el turno a la cuarta en discordia, la que ha dado pie a que este escrito se confeccione, la que ha generado el póker, la que, a su vez, pudiera dar pistas sobre los techos de la Izquierda, para lo cual, acudiremos a un concepto ecológico, la llamaremos, "la factor limitante", en este caso, la factor limitante de IU, cuyo techo electoral está subyugado por su presencia (obviamente, no sólo por ella, sino por ella y otras cuantas, no demasiadas, que habitan IU), no en vano, los factores limitantes en la naturaleza, no son muy numerosos, pero, determinan el crecimiento específico de las poblaciones en los ecosistemas.

Santos López Giménez

martes, 18 de marzo de 2014

La Infamia en una esquina

     No es cuestión de épocas, ni de situaciones puntuales, es una cuestión irresoluble que el ser humano arrastrará mientras exista como tal. La violencia, la chulería, los camorristas al uso, existen, existieron y existirán: toparse con ellos es cuestión de tiempo y circunstancias, antes o después, habrás de mirarles a los ojos, de pasar el trago desagradable de atender a semejantes productos del odio y la intrínseca malaleche que les caracteriza.
        En cierta ocasión, una de estas criaturas, creyendo uno que me hablaba “el bueno de la película”, me hizo una confesión, la de que había perseguido a su víctima, a la sazón, persona respetable, pero “despreciable” para mi interlocutor, y que, cuando le insultaba y amenazaba, temía que fuera a hacer algún espectáculo callejero simulando una agresión mayor de la que, de palabra, le estaba infringiendo. Pues bien, hoy, cuando me dirigía a mi trabajo, he comprobado en mis carnes que, en efecto, la camorra utiliza estos métodos, y que aquel interlocutor mío de entonces, aquel “bueno de la película”, no era sino un camorrista más, lo cual, por otra parte, ya hace tiempo que lo comprobé.
      El de hoy, postrado en una esquina, mientras parecía mantener, o vete saber qué, una conversación telefónica, ha esperado a que yo pasase a su lado para arremeter verbalmente contra mi persona, soltando todo tipo de improperios, pero, lo más curioso, más bien, lo más asqueroso, es que cuando uno iniciaba su interpretación, o su defensa frente a semejantes bravuconadas, el individuo ha utilizado el recurso del “a mí no me hables”, propio de criaturas sin resquicio de decencia y dignidad. Al mismo tiempo que, en el colmo de la más surrealista puesta en escena a la que uno haya tenido que hacer frente, a voces, en medio de la calle, hacía que comentaba con quien se suponía hablaba por teléfono, dando mi nombre y manteniendo como línea argumental de su supuesto discurso telefónico el insulto y el menosprecio hacia quien escribe. He seguido mi marcha y aún en la distancia sus bramidos sonaban con fuerza.

      Están ahí, no cabe duda, toparte con ellos es cuestión de tiempo, también de circunstancias.
Postrado en esta esquina, frente a su guarida laboral

NOTA, añadida el 25 de agosto de 2024:







miércoles, 5 de junio de 2013

Los rostros del Fracking (II)

      NOTA AÑADIDA EL DOMINGO 6 DE ABRIL DE 2014:
             El pasado viernes, 4 de abril, una respetuosa y honesta persona de la Plataforma "Cuenca del Segura libre de Fracking" me llamó a casa para pedirme, en nombre de la persona que aparecía citada en esta entrada, que, por favor, quitase su nombre de la misma. Al parecer, cuando se busca su nombre en Google, una de las entradas que aparecen es ésta, y, añado yo, el susodicho parece tener "aspiraciones políticas" que pudieran verse afectadas por esta circunstancia. En un principio, no tuve inconveniente en asegurarle que la quitaría. Después, leyendo lo que aquí denuncié, y considerando que la persona en cuestión, 5 meses después, volvió a generar otra ridícula situación, aprovechándose de la condición que estar en posesión de unas claves le otorga, el hecho es que he tenido que dejar pasar estos dos días para asimilar la solicitud que se me hacía, y bueno, por el bien del objetivo último de la Plataforma, que no es otro que el de detener la posibilidad de que los proyectos de fracking aprobados en nuestra Región se pongan en marcha, es por lo que he decidido quitar ese nombre y apellidos que se me pidió. Obviamente, quienes habéis seguido todo el proceso, sabéis de quién hablo. Por su actitud, por no haberse puesto él en contacto conmigo, por no haber pedido disculpas tras los insultos y el bloqueo a que me sometió, jamás merecería este borrado, pero, insisto, la honestidad de quien me lo ha pedido y el último objetivo de esta causa, hacen que merezca la pena borrar ese nombre.
      
             A continuación, el contenido de lo que fuese publicado el pasado 5 de junio de 2013:
              
             "No te preocupes que daré la cara en la asamblea que tengamos y te pediré también explicaciones por tus manifestaciones e insultos. NO LO DUDES...", estas fueron sus últimas palabras, tras conminarle a que diese la cara, a que no se escondiese tras de un perfil que pretende representar a toda una plataforma ciudadana. A las mismas, le contesté: "¿Tratas de amedrentar, acaso?", y terminé: "Da la cara, hombre, no uses un medio que es de todos". Ya no dijo nada, aprovechándose de la buena fe de quienes, el pasado 10 de mayo, dimos nuestra confianza a que fuese él quien gestionase un perfil de facebook para la plataforma "Cuenca del Segura libre de Fracking", borró parte de los comentarios que, resultado de su propia infamia, se generaron en la tarde del 3 de junio, en concreto, la parte donde uno intervino. Tiene nombre y apellidos, por tratarse de una plataforma abierta, nada ni nadie impiden saberlos, (omito el nombre del susodicho). Así se llama la persona que, haciendo un uso inapropiado de la labor que se le encargó, colgó en dicho perfil una noticia falsa, bajo el argumento de que había sido publicada en el diario La Opinión, siendo en realidad una interpretación absolutamente alejada de la realidad. Si pincháis sobre esta línea, podréis leer el contenido de lo publicado por La Opinión. Pues bien, frente a esa noticia, el susodicho, se expresaba como sigue en el perfil de facebook de la plataforma: "IU anuncia que se desmarca y creará una plataforma propia para explicar a la ciudadanía los perjuicios de esta forma de extracción. ¿No sería más lógico que se integrara en la plataforma ciudadana ya creada en vez de "hacer la guerra por su cuenta" y romper la integración alcanzada? ¿Es buena idea crear una nueva plataforma paralela a La Cuenca del Segura libre de Fracking, y además con marcado tinte político?".
           Desde ese instante, en el que se concretaba una insidiosa, cargada de mala fe, interpretación, fuimos varias las personas que intervinimos, abriendo un debate amplio donde, destacó, sobremanera, el desmentido inmediato de dos militantes de IU; frente a dicho desmentido, la única argumentación que el susodicho alegaba era la de que él sólo trasladaba una noticia dada por La Opinión. Posteriormente, desde IU, se hizo llegar una nota de prensa desmintiendo, categóricamente, el falso desmarque que pregonaba el susodicho en su falsa intervención. A día de hoy, en la madrugada del 4 al 5, cuando escribo, lo que contiene el enlace al que os lleva esta línea, si la pincháis, es lo que el malintencionado, mal llamado, moderador, ha dejado tras eliminar todo lo que le vino en gana.
           En el primer manifiesto de la plataforma, el pasado día 10 de mayo, se reflejaban a los siguientes colectivos:

Colectivos que apoyan a la Plataforma Ciudadana "Cuenca del Segura Libre de Fracking":
1. Foro Social Calasparra
2. Asociación Caralluma
3. Unión de Pequeños Agricultores - Región de Murcia
4. Unión de Pequeños Agricultores - Hellín
5. Ecologistas en Acción Región de Murcia
6. Ecologistas en Acción - Cieza
7. Ecologistas en Acción - Santomera
8. Ecologistas en Acción - Valle de Ricote
9. Ecologistas en Acción – Murcia


          Sin embargo, algunos grupos políticos, entre ellos, PSOE e IU, además de otros colectivos ciudadanos de la Sierra del Segura, en Albacete, se han ido incorporando sobre la marcha a la plataforma. Pero, lo más importante, es el gran número de ciudadanos que, independientemente de su ideología y/o militancia, preocupados por el alcance de la aberrante actividad que se pretende desarrollar en nuestro medio natural, se han ido adhiriendo a este proyecto de lucha contra esa tremenda injusticia devastadora. Por otro lado, destaca, significativamente, como, siendo Ecologistas en Acción, uno de los más representados colectivos, geográficamente, habiéndole invitado, a el susodicho, a retirar esa noticia por falsa, tampoco ha hecho caso alguno a dicha invitación, lo cual, podréis corroborarlo si pincháis, de nuevo, en el último enlace reseñado.

          No contento con haber borrado los comentarios que hice, el susodicho, ha bloqueado la posibilidad de que uno pueda realizar comentario alguno en el perfil de una plataforma que es de todos.

         Qué es aquello que le mueve, por qué razón, alguien que voluntariamente, a sabiendas de la importancia de lo que habría de gestionar, obra como lo ha hecho..., no lo sé, sólo espero y deseo que su adscripción política, al PSOE, nada tenga que ver.

Santos López Giménez




Ver también: Los rostros del Fracking


martes, 19 de febrero de 2013

Hoy, la radio hablaba de ti


                         Mi querido charlatán, de tarde en tarde reapareces en este espacio como caudaloso Guadiana que viene pujando fuerte. Nunca cejas en tu permanente estado de guerra contra todo aquel que en tu rededor llegara a, según tu caprichoso criterio, interferir en los ámbitos de los que, como maestro en asuntos de la cosa nostra, asumiste el control de los mismos. Hoy, no es el diario quien hablaba de ti, hoy ha sido la radio la que te refirió. Y lo hizo a través de una literata, Espido Freire, que ha estado con Gemma Nierga, en Hoy por hoy de la SER, presentando su libro "Los malos del cuento. Cómo sobrevivir entre personas tóxicas". ¿Qué te parece el título, serías capaz de reconocerte en él? Los propios contertulios, que acompañaban la entrevista, se preguntaban hasta qué punto, todos nosotros, no seremos protagonistas de esa historia, en el papel de malos, claro está. En verdad, quien más quien menos, todos hemos desarrollado ese papel en alguna ocasión, la bondad absoluta no existe, y, mira por donde, esa es tu premisa, esa tu motivación para velar a tiempo completo por tus intereses. ¿Sabes tú, criatura charlatana, qué significa aquello de empatizar? Permíteme aventurarme, dudo mucho que esa palabreja forme parte de tu acervo de charlatán empedernido; que llegues a pronunciarla, eso sí que no lo dudo, el lenguaje es a tu espíritu como el agua al aceite, una tenue lámina os separa, separa la significación de tus enunciados de la interiorización de los mismos, como aquellos charlatanes de antaño, que igual te vendían un peine que un costurero, así tu verborrea vuelca toneladas de términos con tal de perpetuar tu indigna presencia allí donde tus víctimas se postran ante ti. 
                    Dos cualidades, como guindas al funesto pastel de tu persona, adornan tu infame curriculum: el miedo y la mentira. Manejas ambas con maestría supina. De infundir miedo, como kamikaze de la vida que eres, a quien nada importan las consecuencias, con tal de salvaguardar tus usurpados galones, has dado muestras fehacientes, de cómo las gastas, amedrentando a plena luz del día a personas que pudieran descubrir tu falaz posición por encima del bien y del mal. Y te puedo asegurar, para tu regocijo, que alguna de ellas me confesó que tus mafiosos métodos la bloquearon, llegando a apelar al perdón divino para desmarcarse de tu presencia en su vida. La otra, la mentira, la utilizas a diario, no puedes vivir sin ella, no en vano, tu holografía se desmembraría de bajar la guardia en esa dirección, de ahí que la tengas siempre a mano, presta y dispuesta para utilizarla a toda hora.
                  Si llegases a leer este escrito, si llegases a escuchar a Espido Freire, si, por un casual, leyeses el libro que Espido ha presentado hoy, para hablar de ti, ya habrá tiempo de comentar los contenidos, si es que eres capaz de mantener erguida tu inexistente dignidad.

Santos López Giménez


domingo, 6 de marzo de 2011

El charlatán

Así como reza el título, podría llevarnos a confusión. El charlatán no habla con cualquiera, ni en cualquier momento; el charlatán dosifica sus intervenciones, dosifica sus palabras, las emite a borbotones cuando le interesa, la verborrea es su fuerte. Al charlatán no le preguntéis por el significado de conceptos elementales como humildad, sencillez, autenticidad, respeto, empatía, nada de eso turbará su centrípeta interpretación de la realidad; mucho menos le habléis de sus antónimos: soberbia, grandilocuencia, falsedad, irrespetuosidad, egocentrismo, corréis serios riesgos de veros envueltos en una puesta en escena que le encanta ejecutar: sobreactuar, se mueve como pez en el agua, aunque no es en esta fase donde despliega toda su maestría verborréica, la saca a relucir en grado menor, mezclando una disparidad de elementos, fuera de contexto, con la única intención de confundir y enredar, quedando atrapados sus interlocutores en una pegajosa amalgama.
Pero, más allá de ese carácter verborréico que le adorna, su refugio, su verdadera adscripción es el silencio. No el silencio bello y necesario, que todos precisamos, en el devenir de nuestra existencia, para mantener a flote elementos básicos, imprescindibles, como la sensibilidad, la ternura o la solidaridad, que no precisan bullicio alguno para concretarse, bien al contrario: un paseo, a pie o en bicicleta, dejándote llevar para que fluya lo mejor de ti, hacen más que miles de campañas mediáticas, aunque no sean incompatibles. No, no es de este silencio del que gusta el charlatán, el suyo es otro, el suyo se asemeja al que utilizan las mafias, ese que genera escenarios del atado y bien atado. A través de él, da forma a su particular estructura mafiosa. A su través, las fantasmagóricas figuras de su entramado, van cayendo, con el discurrir del tiempo, con un rictus que debe parecerse al de aquellos que sufren síndrome de Estocolmo. Una a una, de las cunetas, va recogiendo, de sus víctimas, y colgando en sus solapas, medallas, que luce en su avance impúdico a lo largo de una permanente huida hacia adelante.
Además, del entramado, del atado y bien atado entramado, si alguna díscola criatura se desmarca, presenta sus credenciales, ante tan osada criatura, describiéndole, con pelos y señales, de qué es capaz si algún elemento pone en evidencia su estrategia. La suya es La lógica del vampiro, cuyo contenido no conoce pero del cual mostró interés tiempo atrás, cuando pretendía endosar sus cualidades, en una más de sus maquiavélicas orquestaciones, a otra persona de reputada y honesta condición.

Santos López Giménez

Pd: La Lógica del vampiro, es una obra de Adelaida García Morales (autora de El Sur, llevada al cine) publicada en 1992 por Círculo de Lectores.


domingo, 28 de marzo de 2010

Carta abierta a un policía local de Cehegín

Estimado señor:
La casualidad ha hecho que hace menos de una hora, usted y yo, hayamos vuelto a cruzar unas palabras. Nada anómalo, si tenemos en cuenta que usted es policía local en mi pueblo, Cehegín, y yo soy un ciudadano del mismo. La anomalía, aquello que me trae a relatar lo que sigue, viene como consecuencia de la percepción que uno ha tenido tras el mencionado cruce de palabras. En una sociedad libre, democrática, nada encorsetada en modos del pasado, la función de un policía es la de ayudar al ciudadano. Evidentemente, el policía, dadas las características de su profesión, tiene a mano una herramienta de disponibilidad inmediata que no tiene el ciudadano de a pie, como es la de formular denuncias que incluso puedan ir acompañadas de multas, todo ello, con la inmediatez citada. Grosso modo, esas son algunas de las características que acompañan su quehacer; en ningún caso, tiene usted en su mano el prohibir todo aquello que le venga en gana, y mucho menos, el hacer mofa de la reacción de un ciudadano cuando éste, libremente, sin infringir norma alguna, prefiere cerciorarse de la información que cree, aunque sea erróneamente, no ser suficiente respecto del pequeño problema suscitado.
El escenario, en el que se ha desarrollado la pequeña, para mi importante, anécdota que da pie a este comentario, se sitúa en la Plaza de la Verja de nuestro pueblo. Un amigo y quien escribe, tratábamos de llegar a casa, tras una mañana de ruta ciclista, cuando al llegar a esa altura, un compañero suyo nos indica que habíamos de girar hacia la plaza de toros, dando un giro de 180º respecto de la trayectoria que pretendíamos seguir. Todo ello, como consecuencia de la procesión católica que en esos momentos pasaba por ese lugar. Le indico a su compañero que nuestra casa está muy cerca, nos bajamos de la bici, e iniciamos la marcha a pie hacia nuestra dirección, aún sabiendo que podríamos toparnos con la procesión y, por tanto, no poder seguir. Lo malo de todo esto, ha sido su irrupción: cuando su compañero, con mucho sentido común, nos estaba dejando hacer, va usted y se acerca, he percibido que con cara de pocos amigos, pero eso entiendo que es muy subjetivo, para increparnos, o mejor, increparme a mi, ya que mi compañero tal vez por no ser de este pueblo, prudentemente, se ha detenido para ver que ocurría, y aunque yo le decía que pretendía ver si era posible pasar, puesto que la curva me lo impedía, usted ha insistido y ha echado mano de la mofa y el sarcasmo para dirigirse a mi.
Le informo, que tras dar la vuelta, y entrar por la primera bocacalle que hemos tenido a mano, hemos comprobado que lo que se veía desde nuestra posición era el final de la susodicha procesión. Por tanto, para usted ha primado más la prohibición que la información. Insisto, a usted, la sociedad, le paga para informar no para prohibir, sobre todo cuando los hechos, como el que relato, no dan pábulo a prohibición alguna. Obviamente, le hablo desde mi condición, y lo digo a boca llena, de ciudadano cívico que procuro, y creo no desviarme jamás, cumplir fielmente con todas las normativas sociales de las que nuestra sociedad se ha dotado para una convivencia cívica en la cual primen el respeto y la tolerancia.
En fin, esa ha sido la pequeña anécdota que nos ha tocado vivir, hace poco más de una hora. Antes de terminar, quisiera conectar, aunque sólo sea de pasada, lo relatado, con el artículo anual que Javier Marías escribe en El País Semanal sobre cómo las huestes católicas, por Semana Santa, se hacen dueñas de la calle e interrumpen toda actividad ciudadana con todos los recursos sociales a su servicio. Javier Marías, suele terminar su artículo reflexionando sobre qué ocurriría si cualquier otra Asociación, que no fuese la Iglesia, tratase de controlar por una semana toda una ciudad, él suele hablar del centro de Madrid, teniendo a su servicio todos los recursos humanos del Ayuntamiento, el cual se nutre, económicamente, y ha de estar a disposición, de católicos y no católicos.(http://www.elpais.com/articulo/portada/Botellon/encapuchados/elpeputec/20060430elpepspor_5/Tes)
Santos López Giménez





Sitios donde se ha publicado:

http://murciaconfidencial.blogspot.com/2010/03/carta-abierta-un-policia-local-de.html

http://carris.wordpress.com/2010/03/28/carta-abierta-a-un-policia-local-de-cehegin-santos-lopez/

http://informacionalhamaindependiente.blogspot.com/2010/03/los-inconvenientes-de-la-semana-santa.html

Nota del autor, post-publicación:

He recibido varios correos privados, y algún comentario en foros públicos, sobre este asunto, a cuyos autores invité a trasladarles dichos comentarios a esta entrada, han desestimado la invitación.

jueves, 9 de julio de 2009

NO RESPONDAS A ESE "TROLL"

Días pasados, creyendo echar una mano, participé con unos comentarios en un blog amigo. El autor del blog, con anterioridad, unos días antes, lanzó una especie de SOS respecto de las muchas falacias e insultos que, según él, se venían emitiendo, por parte de anónimos, en determinados blogs y páginas de internet, hacia su persona. Esa fue la causa por la que decidí emplearme un poco más a fondo de lo normal respecto de semejantes criaturas, los anónimos de internet. Este blog, mi blog, desde que lo puse en marcha, mantiene un lema, el de no dar cancha a indeseables personajes de calenturientas mentes cuyo único fin es el insulto gratuito sin importarles el contenido de los debates. Por todo ello, he considerado oportuno, publicar el artículo que viene a continuación:
NO RESPONDAS A ESE "TROLL"
Mercè Molist
Los buscabroncas en Internet tienen nombre propio: "Trolls". Posiblemente los haya visto escribiendo comentarios incendarios en algún foro o "blog" y sabrá que afearles la conducta no sirve de nada. Los "trolls" disfrutan haciendo perder los estribos, buscan llamar la atención, vengarse de alguien o sabotear el sitio. Lo mejor es pasar olímpicamente de ellos.Como cualquier comunidad humana, las zonas de charla de Internet tienen sus propias leyendas y mitos. Uno de ellos es el "troll", un personaje usualmente anónimo que manda comentarios groseros a foros, chats y blogs. No entran en este concepto quienes se dejan llevar por una calentura momentánea. El "troll" lo hace siguiendo una fría estrategia.Aunque la palabra remite a los ogros de los cuentos, su uso en Internet proviene del verbo inglés "to troll", que significa pescar con cebo: el mensaje insultante o bromista del "troll" actúa como anzuelo para que piquen los más sensibles, respondan en masa y se arme la de Dios. Nada gusta más a un "troll" que provocar montañas de mensajes de protesta. Y si la bromita degenera en una "guerra incendiaria" ("flame war", en inglés), mejor. Se llama "guerras incendiarias" a las discusiones subidas de tono. El "troll" las crea y también las aviva. Algunas han provocado el cierre del foro en cuestión.Los "trolls" adoptan personalidades ficticias o bien impersonan a los miembros legítimos del foro. Envían mensajes fuera de tema, hacen preguntas tontas o insultan. Son inmunes a las críticas que provocan. Les divierte irritar a los internautas más inocentes o irascibles, quienes no se percatan de que se está jugando a provocarlos.En su ensayo "Trolls de Internet", Timothy Campbell explica: "Los "trolls" no captan que hieren a gente real. Para ellos, los demás usuarios no son del todo humanos sino una especie de abstracción digital. Como resultado, no sienten ningún tipo de pena por el dolor que infligen. De hecho, cuanto mayor sea el sufrimiento que causan, mayor es su logro".Por eso se utiliza la frase "No alimentes al troll" cuando uno de ellos entra en escena. Campbell asevera: "Devolver los insultos a un "troll" sólo sirve para incitarle, por lo que no responderle es anularle. Si intentas razonar con un "troll", él gana. Si insultas a un "troll", él gana. Si chillas a un "troll", él gana. Lo único que los "trolls" no pueden aguantar es que se les ignore".Neal Stephenson, en su libro "Cryptonomicon", también hace referencia a estos personajes: "Discutir con extraños anónimos en Internet es un juego de bobos porque casi siempre acaban siendo quinceañeros con ínfulas de superioridad y una gran cantidad de tiempo libre, o gente indistinguible de estos". Para algunos es un deporte, con trucos propios, como invocar a su libertad de expresión o amenazar con denuncias. También se practica en grupo, como explica el "Manual de Invasión de un Foro": "El equipo observa durante un tiempo el foro que quiere atacar. Cada "troll" decide qué personaje falso será y pacta una forma de comunicación privada para ir reconduciendo la estrategia". El primer asalto es subterráneo: los "trolls" participan en el grupo como un contertulio más, sin crear polémica. En el momento pactado, uno de ellos manda el mensaje incendiario. El resto sembrará la confusión respondiendo airadamente".La victoria, explica el manual, llega cuando se ha conseguido sembrar totalmente la discordia: "Los habituales del foro lo abandonan, la mayoría de conversaciones son discusiones, los "trolls" reciben mensajes privados con insultos y el moderador del foro amenaza con echarles".
TIPOS DE "TROLLS"
1. EL DIRECTO. Envía un mensaje con un título sumamente inflamatorio que garantiza réplicas furiosas, a las que responderá inmediatamente. Por ejemplo llamar "racistas asquerosos" a un foro de "skinheads".
2. EL TONTO. Envía un mensaje con un título divertido y un texto estúpido con la intención de gastar una broma. Por ejemplo, preguntar en un blog de pesca: "¿Cómo era para poner un anzuelo?".
3. EL GOLPEA, CORRE Y MIRA. Manda un mensaje provocativo para que la gente se pelee. Por ejemplo, en un foro de animales domésticos, asegurar que los perros son mejores que los gatos, para enfrentar a sus dueños.
4. EL ESTRATEGA. Empieza mandando mensajes normales que cada vez serán más provocadores. Por ejemplo, preguntar a un grupo de fanáticos de los alienígenas: "¿Cómo sé si he sido abducido?". A medida que le vayan respondiendo en serio, mandará nuevos mensajes con detalles cada vez más surrealistas para tomarles el pelo.
5. EL VENGATIVO. Es el "troll" más visceral. Suele ser un habitual del foro que ha cogido ojeriza a una persona o a todo el grupo y les manda mensajes públicos insultantes.
6. EL PERSISTENTE. Persona extraña y conflictiva que aterriza en un foro y se queda una buena temporada, sin importarle las críticas a sus mensajes. Suele interpretar un papel, como hacerse pasar por franquista.
7. EL "CASCADA". Persigue generar el mayor número posible de respuestas a sus provocaciones. Cuando ve que la discusión que ha generado flojea, la aviva mandando más.
8. EL TÍTERE. Utiliza identidades diferentes para participar en un mismo foro, respondiéndose a sí mismo como si fuese dos personas. Por ejemplo, si una de sus identidades inicia una discusión, usa la otra para respaldarla o incluso criticarla.
http://ww2.grn.es/merce/2008/trolls.html



sábado, 20 de diciembre de 2008

Infames y cobardes

Me había propuesto no hablar de ellos/as, no se puede hablar de quien no existe, mucho menos de palabras escritas por semejantes Entes, por mucho que éstas sean insultos, o precisamente por eso. No, no es de ellos/as de quien hablaré, es a sus alter-ego a quienes me referiré: es preciso ubicar el contexto en el que se circunscribe lo que sigue.
Ayer, viernes 19 de diciembre, a mediodía, en SER Noroeste, el locutor hablaba de la huelga general y la marcha que el pueblo calasparreño había emprendido hacia Murcia para protestar contra el cierre, y el consiguiente despido de cerca de 400 trabajadores/as, de la empresa Conservas Fernández. Una muy importante noticia que no merecía, en mi opinión, ser tratada del modo empleado por el periodista, ya que, aunque no tuve ocasión de escuchar todo el contenido de la misma, sí que escuché la reflexión que hacía en torno a los, según él, muchos comentarios, introducidos por anónimos, en la página web del Ayuntamiento de Calasparra, descalificando al Gobierno Municipal, por, siempre según sus palabras, estar utilizando políticamente esta circunstancia para beneficio del PSOE calasparreño, a la postre, partido que gobierna en Calasparra. Además, hablaba de insultos y otras descalificaciones hacia los propios trabajadores; llegaba, incluso, a trasladarle el asunto a un representante sindical, el cual, entraba al trapo y trataba de dar explicaciones a unos comentarios que, de no existir sus emisores, no merecen ser tenidos en cuenta. Este tema, el despido de 400 trabajadores/as, es de una importancia vital, no sólo para Calasparra, para toda la comarca; la sinvergonzonería de sus gestores es de tal magnitud que no entiendo a cuento de qué se entró a diseccionar lo que jamás debiera de ser noticia. Menciono este caso como ejemplo de aquello que, en mi opinión, se está convirtiendo en un muy mal hábito, por parte de personas que, creyendo actuar de buena fe, dan cancha a siniestros personajes, cobardes, incapaces de dar la cara y defender posiciones de toda índole con la palabra y la fuerza del raciocinio: escondidos tras un anónimo creen tener derecho a insultar bajo el amparo de la libertad de expresión. Un respeto: la libertad de expresión, ante todo, enaltece la dignidad de los seres humanos.
De un anónimo poco se sabe, de quienes les dan cancha sí. Acabo de citar a aquellos que de buena fe los sacan a colación, pero, me temo que existe otro tipo de personas que, dudo mucho que de buena fe, suelen referirse a envenenados comentarios que han leído aquí o allá contra tu persona; eso sí, te dicen que lo firmaba un anónimo. Qué queréis que os diga, cuando eso ocurre, estamos ante una persona que pretende hacernos daño, y lo hace bajo la excusa del anónimo. Pero, además de éstos/as, existe otra forma de dar cancha a impresentables criaturas, que delatan y descalifican a sus promotores, hablo de individuos identificados, en ocasiones con importantes cargos públicos y/o políticos, en cuyos blogs o páginas tienen enlaces con otros blogs o páginas donde se practica toda esa despreciable verborrea.
En fin, que nadie se rasgue las vestiduras, ante tan infames energúmenos, sólo se me ocurre una actitud, la indiferencia.

Santos López Giménez



lunes, 17 de noviembre de 2008

Hoy, el diario hablaba de ti

A un funesto personaje. Como reza el encabezamiento: “hoy, el diario hablaba de ti”. José Antonio Fortes, te llamaban, en la entrevista a una de tus víctimas. Tu víctima de turno, Luis García Montero, sacaba a relucir, en una de sus respuestas, eso que tanto a ti te agrada exista a tu alrededor, el miedo. A Luis, has conseguido aburrirlo, hasta abandonar éste la Universidad de Granada. Durante años, sembraste de calumnias tus clases: calificaste de fascista a García Lorca; aliado del fascismo a Francisco Ayala; y, cuando Luis te respondió mediante un artículo en prensa, en el cual no hacía sino defender la libertad de expresión, incluida tu libertad de expresión, la punta del iceberg, de tus muchos años de inquina hacia Luis, salió a relucir llegando incluso a tratar con desprecio a su propia mujer, Almudena Grandes. Un juez de Granada ha decidido darte unas razones que ni tienes ni mereces. La cobardía te delata, tus ambientes suelen estar presididos de una atmósfera tóxica…
Pero, también hoy, en el diario, se hablaba de ti en impersonal; se hablaba de tus métodos conducentes al imperio del miedo, ese caldo de cultivo donde te gusta enfangarte y enfangar a los demás. Ahí, el diario, no aclaraba tu sexo, ni tu posición, abría un abanico amplio de posibilidades: desde cualesquiera de ellas, tú siempre tratabas de implantar esa cochina atmósfera: intoxicante, malévola, hipócrita, irrespirable. El diario, no te tachaba de imbécil, tampoco de inteligente, (nunca el concepto “inteligencia” debiera usarse para referirse a aquellas actitudes que buscan el sufrimiento ajeno), aceptaba tu habilidad para, desde posiciones, que no mereces, ni jamás debiste ocupar, implantar un clima de miedo a tu alrededor, jugando con los más sensibles valores de tus víctimas, incluidas, en ocasiones, sus necesidades básicas.
Funesto personaje, mil caras te contemplan: se te percibe cuando tus impertinencias y mentiras van dejando rastros nauseabundos, y cuando éstos provocan vómitos en tus víctimas. Espero y deseo que, si llegas a leer este mensaje, te sientas identificado, no creo que te resulte difícil, ya te digo, hoy, el diario hablaba de ti.



lunes, 8 de septiembre de 2008

Desmesura (Vergüenza ajena)

¿Juego político u odio desmesurado? Ocurrió, algunos meses atrás, en el Ayuntamiento de Cehegín. Se acaba de colgar en la red ...


viernes, 13 de junio de 2008

Un atisbo de luz

Por segunda entrada consecutiva, me desvío de mis deseos e intenciones iniciales. No, no era de mobbing de lo que uno pretendía hablar en este blog, ni de lejos entraba en mis cálculos, el pasado 25 de mayo, cuando os daba la bienvenida a quienes tuvieseis a bien echar un vistazo a lo que por aquí fuese apareciendo. Ya entonces, es decir, hace menos de 20 días, los nubarrones que se cernían en mi entorno familiar eran de considerable magnitud, venían de lejos y no traían presagios armónicos, todo lo contrario. En pocos días, los acontecimientos se han desbordado, la persona que ejerce de verdugo ha decidido actuar en plan kamikaze, le importa un bledo si un proyecto común, de amplio alcance social, ve peligrar su continuidad. El acoso laboral, tiene la horrible virtud de que, yendo dirigido a una persona concreta, arrasa con todo lo que le sale al paso a través de la propia inercia aniquiladora que va gestando en la víctima, y ésta, sin pretenderlo, sólo por sus inexplicables variaciones de carácter, va transmitiendo a su familia. Me reitero, no era de mobbing de lo que uno pensó que hablaría en este blog, pero la realidad te aplasta como una mole e impone su presencia anulando tus deseos.
Hoy, leyendo la sección de Opinión del diario “La Verdad”, me he encontrado con el artículo que ahora transcribiré; en un primer momento, he tratado de soslayarlo, de no leerlo, creía que era mejor no mentar a la bicha; pero, he sucumbido, lo he leído y, como me ocurriese con la anterior entrada de este blog, finalmente, la afín coincidencia, tanto en lo negativo, como en lo positivo (menos mal que hemos mantenido la calma), me conducen, de nuevo, a esta posibilidad que, finalmente, pueda contribuir a compartir ese atisbo de luz que se opaca cuando estás sumergido en las garras del/la verdugo:

'Mobbing' en la canasta

En los últimos días, el país entero quedaba boquiabierto por la fulminante destitución del seleccionador nacional de baloncesto Pepu Hernández. Me ha llamado la atención este caso por el hecho de que representa un patrón habitual y el paradigma de la situación que sufren a diario millones de trabajadores en España. Trabajadores que sienten cómo el hostigamiento, maltrato o mobbing laboral destruye sus vidas profesional, familiar y socialmente, a veces para siempre.Todo comienza como en el cuento de Blancanieves con una malvada madrastra que se mira en el espejo de su propia incompetencia profesional y descubre, víctima de los celos y de la envidia, que la culpable de sus males no es su propia mediocridad, sino esa blanca e inocente niña a la que maquina en secreto cómo asesinar profesionalmente. «Tráeme el corazón de Blancanieves en una urna», suelen decretar los instigadores del mobbing laboral, asignando a veces el trabajo sucio a otros que terminan convirtiéndose así en un gang de sicarios.El caso de la víctima es, como Pepu, alguien que por efecto de su bonhomía, su carácter ingenuo, no confrontativo y bienpensante no entiende lo que le ocurre hasta que es demasiado tarde. Las víctimas de mobbing presentan con frecuencia personalidades que los psicólogos que las asistimos denominamos poliánicas, es decir, trabajadores con elevadas dosis de candidez, espontaneidad, incapaces de doblez ni de calcular que en su entorno existen seres peligrosos, psicópatas organizacionales, a los que su bondad, ética o carácter moral excita el celo deprededador que procede de la secreta envidia que su mera presencia les produce.La pregunta del millón en relación a las víctimas de mobbing no es tanto qué es lo que han hecho para merecer el acoso psicológico sino qué es lo que son y representan para quienes las acosan. La respuesta es siempre la misma: las víctimas del acoso laboral son o se han transformado en una amenaza. No es que vayan por ahí amenazando a nadie. Son sus capacidades profesionales (brillantez, nivel de capacitación, éxito profesional), sus valores y forma de ser (felicidad, alegría, sociabilidad, solidaridad con los demás) los que les granjean la animadversión de muchos en su entorno que sencillamente, como la madrastra del cuento, no pueden soportar la presencia profesional de la víctima cerca de sí. Esos seres apagados y tristes, grises y acomplejados que suelen ser los acosadores laborales se lanzan al acoso y derribo de aquéllos a los que consideran la fuente de su sufrimiento personal. Creen que el modo de conjurar su envidia y sus celos es eliminar a la víctima de su lugar de trabajo, cargándose su imagen, su reputación mediante las acusaciones infundadas y falsas que en todo proceso de acoso psicológico son centrales.Tal y como apunta Girard, en el momento crucial de la persecución de todo chivo expiatorio se inventa o fabula un crimen horrendo que supuestamente ha cometido y ello sirve para cargárselo limpiamente. Por eso, al final el mobbing resulta ser un crimen laboral perfecto. Todos cuantos son eliminados son presentados como indignos, y todos cuantos son presentados ante la opinión pública como indignos son violentamente eliminados.La respuesta de Pepu en este caso ha sido ejemplar y debe ser tenida como modelo para los dos millones de trabajadores que sufren a diario el acoso laboral en España. Lejos de dejarse llevar por el resentimiento contra aquéllos por los que se ha sentido maltratado, Pepu ha mantenido la calma. Frente a quienes hubieran deseado que se desestabilizara emocionalmente, que entrara en la descalificación, que apareciera como un mero ser rencoroso (encima de lo que cobra el tío), cosa que habría hecho las delicias de sus adversarios, Pepu se ha mantenido hasta le fecha sin dar pábulo al odio ni a la ira. Esto no es nada fácil ni algo esperable en términos de probabilidad. Para los trabajadores afectados por el mobbing, los efectos del daño por los cuadros de estrés postraumático, frecuentemente cronificado, que arrastran les llevan a cometer los errores fatales que complican su situación profesional, a veces de manera ya irremediable. La recomendación más inteligente consiste por el contrario en hacer frente a la situación manteniendo la calma, sin permitir que el acoso le desestabilice a uno. Ser emocionalmente inteligente en el mobbing no siempre es algo fácil. Cuando las víctimas del acoso laboral ven que pierden -les roban- su profesión, su salud, su relación de pareja o su misma capacidad de disfrutar (anhedonia), pedirles que todo ello no les desestabilice es pedir casi un imposible. El apoyo psicoterapéutico se vuelve imprescindible.Pepu, con su actitud, ha mostrado una vez más el camino correcto. Como buen profesor, al final va a resultar ser el entrenador que en España necesitaba no tanto una selección de baloncesto a la que ha convertido en brillante, a su imagen y semejanza, sino el coach que precisan millones de trabajadores desamparados y acosados que pueden ver en su comportamiento intachable el modo perfecto y de manual de enfrentar sin odio, con asertividad y respeto por sí mismos y por los demás, la injusticia que se comete con ellos a diario bajo la forma del riesgo laboral psicosocial denominado mobbing.

Iñaki Piñuel y Zabala es psicólogo, profesor titular de la Universidad de Alcalá y autor de 'Mobbing', estado de la cuestión (Ediciones 2000).

viernes, 6 de junio de 2008

Síndrome MIA

Trastornos de mediocridad:
“El Síndrome MIA es la explicación de como un ser perverso puede destruir a otra persona de manera sistemática sin sentir el menor sentimiento de culpa”.

Mediocridad Inoperante Activa.
Abreviadamente, síndrome MIA. Es la variante realmente maligna, de los trastornos de mediocridad, tanto por sus efectos como por sus peligrosas tendencias destructivas e invasivas.
En primer lugar, el individuo afecto de MIA desarrolla fácilmente una gran actividad, inoperante, por supuesto, acompañada de un gran deseo de notoriedad y de control e influencia sobre los demás, que puede revestir de tintes casi mesiánicos.
Cuando se desenvuelve en ambientes académicos, por otra parte muy susceptibles a la infección por MIA, adopta poses de maestro, sin ningún mérito para ello, fenómeno bien descrito por Oliva.El MIA tiende a infiltrar organizaciones complejas, particularmente aquéllas que ya están afectadas por algunas de las formas menores del síndrome.
Fácilmente puede llegar a encapsularse en pequeños grupos o comités que no producen nada, pero que se asignan funciones de 'seguimiento y control' que les permite entorpecer o aniquilar el avance de individuos brillantes y realmente creativos.
El MIA que tiene algún poder en puestos burocráticos tiende a generar grandes cantidades de trabajo innecesario, que activamente impone a los demás, destruyendo así su tiempo, o bien intenta introducir todo tipo de regulaciones y obstáculos destinados a dificultar las actividades realmente creativas.
Por otra parte, el Mediocre Inoperante Activo es particularmente proclive a la envidia, y sufre ante el bien y el progreso ajenos. Mientras que las formas menores presentan simplemente incapacidad para valorar la excelencia, el MIA procura además destruirla por todos los medios a su alcance, desarrollando sofisticados sistemas de persecución y entorpecimiento.
Nunca reconocerá, por ejemplo, los méritos que un individuo brillante realmente reúne para lograr un premio o posición, sino que atribuirá todo éxito ajeno a relaciones con personas influyentes o injusticias del sistema.
De la misma manera, fácilmente callará cualquier información que permita valoraciones positivas sobre otros, mientras que amplificará y esparcirá todo rumor o dato equívoco que invite a la desvaloración y desprestigio de esas mismas personas.

José Luis González de Rivera (Doctor en Medicina, Catedrático en Psiquiatría. Presidente de la Sociedad Española de Psicoterapia)