No, no siempre mueren los buenos, mueren buenos y malos por igual. Hoy le ha tocado a alguien que, más allá de su bondad o maldad, le caracterizó su compromiso social. Personalmente, esa característica, suele bastarme para valorar a personas que, como Mercedes Sosa, sólo conozco por su trabajo y por dónde estuvieron cuando los demás les necesitaron; todo lo demás, no alcanzo a percibirlo. Por ello, porque estuvo siempre cerca de los humildes, de los humillados, de los exiliados, por todo ello, dejo aquí está emblemática canción, muy necesaria siempre para entender lo muy poco que necesita el ser humano para engrandecer su dignidad. Hasta siempre, Negra.
El Parador de San Marcos, antiguo campo de concentración, acogerá la
entrega de restos a familiares de ‘paseados’ en Mansilla
-
Tras la polémica negativa del Ayutamiento de León, la ARMH consigue que
Paradores ceda este próximo viernes un espacio de memoria para recordar a
quienes s...
Hace 1 semana
