domingo, 24 de mayo de 2026

Euskal Herria, el alma de un pueblo

 Estos días, el Athletic ha expuesto públicamente un nuevo elemento que aparece reflejado en sus camisetas.


En ese trazo, que encierra a una ikurriña, se contienen 7 provincias, 4 de ellas pertenecientes administrativamente al Estado Español y otras tres al Estado Francés. A esas 7 provincias se les llama, en su conjunto, Euskal Herria.

No es sino algo propio de Euskaldunes, y el Athletic es uno de los máximos exponentes de ello, es decir, de gentes y entidades que, como en este caso, aglutinan a todas las personas que tienen como idioma materno el euskera, lo cual, en el contexto de Euskal Herria, es un hecho normal.

Euskal Herría es el nombre en euskera para el territorio histórico y cultural de los vascos. Incluye:

- Comunidad Autónoma del País Vasco (Euskadi: Álava, Guipúzcoa y Vizcaya)

- Navarra

- Iparralde (el País Vasco francés: Labourd, Baja Navarra y Sola)

Es un concepto más cultural e histórico que político. No coincide exactamente con ninguna división administrativa actual, sino que abarca todas las tierras donde tradicionalmente ha vivido el pueblo vasco y se ha hablado euskera.
En esa línea, deseaba compartir las sensaciones que el viaje al Baztán, hace algunos años, nos transmitiese a quienes formamos parte de aquella expedición familiar.
Extraigo del contenido el siguiente párrafo que, junto al resto del relato, escribiese uno allá por 2008, el 17 de agosto de 2008:
" ...Antes de terminar, no quisiera dejar pasar por alto, la ocasión de mencionar a un matrimonio, ambos jubilados, que no inactivos, los cuales, fueron las primeras personas con las que tuvimos la fortuna de hablar nada más llegar a Azpilkueta. Además de su sencillez, de su amabilidad, de que nos contasen, en cuestión de minutos, su larga y prolífica vida, como vaqueros en América del Norte y en los Alpes, quisiera destacar el comentario que la mujer nos hiciese sobre su lengua materna, el euskera. Nos decía la señora que, cuando niña, aprendió el euskera mucho antes que el castellano, lo cual, para algunas personas de Pamplona u otros grandes pueblos o ciudades, era sinónimo de idiotez, les llamaban tontos. Pues bien, aquellas mismas personas, al pasar los años, con los nuevos tiempos, se convertirían en adalides del euskera, abanderados de una causa en la que, cuando había que creer, no creyeron".
Que no os hablen de que lo que ha hecho el Athletic es ilegal. No solo es legal, es necesario, históricamente, recordar tan preciosa adscripción cultural del pueblo vasco; es algo envidiable que hemos de defender en la distancia: que ni la chabacanería, ni el mal gusto, ni el fascismo galopantes, puedan truncar las aspiraciones del alma de un pueblo.