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lunes, 9 de febrero de 2026

Adelante con ello

 Cuando estar en el poder municipal no significa sino aquello que, a todos los niveles, la política de la derecha viene ejerciendo: ser representante y cómplice de los desmanes empresariales. Las obras públicas, aquellas que han de dar servicio a la comunidad humana de una localidad en su conjunto, ni pueden ni deben estar supeditadas a estrategias "legales" que les permiten evitar responsabilidades.

Esta historia comienza cuando una de las derechas, la "ciudadana", gobernaba Cehegín. Aquella, con su máximo representante a la cabeza, hizo malabares con una patata caliente que a ellas, las derechas, no suele quemarles, utilizando prestidigitación al tiempo, siendo los conejillos de indias el bobalicón pueblo que los pone en el poder y que luego pide cuentas al maestro armero, ya que estas derechitas de eso saben un montón, de pasar la patata a Rita la Cantaora mientras ellas siguen gestionando los negocios de sus señoritos mayores, o mejor, haciendo leyes y normas para que sus señoritos tengan vías libres en las que desarrollar sus peores intenciones engrosando sus cuentas corrientes y sus acciones bursátiles de las que estos mequetrefes de las derechitas sacan pingües beneficios, a modo de limosnas con las que las mafias empresariales les premian.








viernes, 8 de mayo de 2020

Derechos sociales versus covid-19


Traslado a mi blog el escrito que diese forma  a la intervención semanal que, desde Onda Cero Noroeste, se nos reserva, cada miércoles, a Unidas Podemos de Cehegín. A su vez, dejo el enlace que os llevará al audio de mi intervención.
Audio de la intervención, en Onda Cero, miércoles, 6 de mayo de 2020
Derechos sociales versus covid-19

En nombre del grupo al que pertenezco, Unidas Podemos, es mi tercera intervención en este espacio que, cada miércoles, nos ofrece Onda Cero Noroeste. La primera fue días antes de que el gobierno decretase el Estado de Alarma; la segunda, tuvo lugar en un día y fecha de muy digno recuerdo, la proclamación de la segunda república española. Ello me dio la oportunidad de alejarme de la pesadilla del momento que vivimos, y dar paso a una reflexión sobre la instauración de la tercera república, apelando a la Educación y la Cultura como elementos fundamentales para ello. En esta tercera intervención, recupero partes del espíritu de ambas. 

De la primera, si bien hablé de lo que se nos podría venir encima, para entonces no era pandemia, o mejor, aún no la había declarado como tal la OMS, ni, como ya he indicado, el gobierno había decretado el Estado de Alarma. Sin embargo, las noticias que nos llegaban de Italia no auguraban nada bueno. No obstante, reconozco que, en aquel momento, del contenido expresado, se podría deducir que uno abogaba por un pronóstico en exceso exagerado del cómo, desde la doctrina del shock, se nos presentaba un panorama de merma en las libertades públicas y eliminación de los derechos sociales elementales para una importante fracción de la ciudadanía, cuyo riesgo de caer en exclusión social se haría evidente. 

El día que se proclama el Estado de Alarma, a primera hora, recibo un mensaje de una compañera de trabajo preguntándome si pensaba lo mismo que uno había escrito pocos días antes, y que ella tuvo a bien escuchar. No sólo pensaba lo mismo aquel día, sino que el tiempo, no es que me dé la razón, en realidad no hice más que trasladar el mensaje que Naomi Klein nos expusiese en su documental de 2009, es a ella a quien se lo da. 

La prueba evidente de ello no es otra que la rapidez con la que el gobierno de España, paralelo a la importante decisión de acometer el Estado de Alarma, puso en marcha toda una batería de medidas para combatir la precaria situación económica que se estaba gestando, de la que, sin duda alguna, como de costumbre, la sufrirían en sus carnes las clases sociales más desfavorecidas. Es obvio que, retrotrayéndonos en el tiempo, de la anterior crisis mundial, aquella que nos vendieron como de índole económica exclusivamente, se puede deducir que los gobiernos de corte neoliberal, por ser suaves en su denominación, a modo de apisonadora, dejaron bajo mínimos los derechos sociales, amén de la infame agresión que sufriesen los pilares elementales del estado del bienestar, tales que la Educación y la Sanidad. 

Pero claro, la cuadratura del círculo que nos conduce a la concordancia con la doctrina del shock, está por venir, ya asoma su atroz patita, y lo hace por boca de miembros de la CEOE y de la Derecha española, quienes, avisan de su no colaboración en cuestiones elementales y muy necesarias, como es la renta básica, y que, en el caso de la Derecha, se pone de manifiesto en regiones como la nuestra, en la cual, el gobierno regional, está poniendo todo tipo de trabas para la gestión burocrática de todo lo que huela a ayudas sociales. Y claro, los unos y los otros, patronal y derecha, tienen la capacidad de maniobra que la ciudadanía les otorgamos.

sábado, 31 de enero de 2015

Balance de situación

                                              La sensación de que eso no es sino acudir a un género menor capaz de paliar mis frustraciones a la hora de participar en sociedad, ha sido siempre una guía incómoda que me ha acompañado cada vez que he acudido a la opinión escrita, como modo de expresarme frente a los desmanes del poder establecido, o, simplemente, de expresarme, en términos que, seguramente, de no ser por dicha herramienta, nunca lo hubiese hecho, o, al menos, del modo que lo vengo haciendo durante los últimos 25 años.
                                             Para anónimos ciudadanos, como quien escribe, hoy resulta más difícil que nunca aportar desde la mencionada modalidad, si tenemos en cuenta que, sin duda, el efecto sorpresa se ha eliminado con la aparición, primero de internet y, como consecuencia, segundo, de las redes sociales. Éstas, están cargadas de variopintas e innumerables opiniones, de las que, a priori, podríamos considerar todas ellas respetables, si no fuera por el uso tendenciosamente malintencionado que algunos personajes, con intereses espurios, vienen ejercitando en ese mar bravío, poco o nada sosegador, que, en sí mismo, demuestra diversas capacidades, algunas loables, como es la posiblidad de convocatoria ante determinadas actividades de amplio interés social; sin embargo, amén de esa infame manera en la que algunos se posicionan ante dicho medio, lo cierto es que un tumultuoso ramillete de noticias se nos agolpa a diario en nuestras pantallas de ordenador y, una mayoría, me atrevo a pronosticar que no lee nada de lo que allí se le presenta, y cuando lo hacen, es para tragarse todo tipo de bulos que, como la lluvia fina, calan generando aquello para lo que, finalmente, los poderes reales, desean, que no es otra cosa que la confusión que cierre el círculo de sus aspiraciones.
                                           Seguramente no se pueda, mucho menos, uno deba, estimar datos estadísticos sobre el uso de las redes sociales, pero, en el pequeño ámbito en el cual me muevo, hay parámetros con los cuales poder emitir alguna que otra opinión, medianamente potable. En ese sentido, dando por hecho, qué duda cabe, que las redes sociales no son ningún elemento del que las sociedades, supuestamente, libres y democráticas, se hayan dotado, sino un invento cuyo alcance y contenidos se van modelando en el tiempo, lo que uno percibe es que el sesgo social y político, más aún en estos últimos años, es cosa de unos pocos en el global de la sociedad civil. Nos engañamos si pensamos que el alcance de opiniones y/o anuncios de convocatorias varias, se multiplique hasta alcanzar amplias mayorías ciudadanas. Es por eso que, a la Derecha sociológica, por ende, a la derecha política, no le preocupe demasiado esta dimensión de la información, sus graneros de votantes no están en estas órbitas y son mayoría. Eso sí, mantienen centinelas de guardia para ocasionar el mayor daño posible mediante el miedo y la infamia continuada de esos indeseables individuos.
                                            Obviamente, mis palabras, están enfocadas desde la perspectiva del inmediato futuro, ese que decidirá cómo habremos de afrontar, social y políticamente, no sólo los próximos cuatro años de nuestra vida en sociedad, sino que, cronológicamente, su importancia va bastante más allá de esa inmediatez. Por ello porque, como daba a entender al principio, uno es un ciudadano para quien la opinión es un acicate que alimenta su existencia, hoy, y cuando digo hoy, me refiero al 31 de enero de 2015, es muy importante esa prueba de fuego que PODEMOS ha convocado en Madrid, que aglutina, sin temor a equivocarnos, a millones de ciudadanos, y que, por el bien de nuestra sociedad, ojalá aquellas otras fuerzas políticas que orbitan en la Izquierda, sean capaces de asumir el momento histórico que vivimos y arropar, como merece, el proyecto que representa PODEMOS. Para ese "arropar", no se precisa mas que respetar, sería suficiente.

Santos López Giménez


pd: 13 horas 30 minutos del sábado 31 de enero de 2015





viernes, 29 de junio de 2012

El futuro

     Qué nos queda por hacer. Alguna vez supimos a qué jugábamos. Al margen del idealismo vitalista de cada cual, el alcance social de nuestros desvelos, ¿existió alguna vez?. Se lo fuimos poniendo en bandeja, el paradigma todavía está caliente: el gobierno actual de España lo conforman personajes funestos e indecentes que ni tan siquiera vendieron humo, no lo precisaban. Jamás un país, sus ciudadanos, fueron tan sublimes cómplices de la delincuencia institucional como lo viene siendo éste.
    
    El "sálvese quien pueda" no es de ahora, ni de ayer, es congénito en el ser humano. Los límites que demarcan nuestras vergüenzas no existieron jamás, la cuerda floja de nuestra moral no se tambalea, somos fieles adeptos de la peor acepción del "a vivir que son dos días".   
   
   Qué les queda, entonces, a nuestras dirigentes criaturas por hacer, cuando tan fácil se lo ponemos: anular, en una secuencia concéntrica, las capas sociales, para ellos no es sino un juego macabro del que, país a país, continente a continente, van obteniendo sus réditos, hasta anular el concepto de solidaridad social, articulada desde las instancias que emanan del poder del pueblo. Los veréis gesticular, aparentar preocupación, pero, sobre todo, no veréis su maestría manipuladora, es intrínsecamente imposible: si fuera posible detectarla, no estarían ocupando, ni un segundo más, las usurpadas instancias que robaron al pueblo.


(Lugares comunes, se rodó en 2002)

jueves, 17 de noviembre de 2011

Toca defender la democracia

                        Visto el devenir europeo, mas que buscar en la estrechez ideológica mayoritaria, donde habría que incidir, de un modo decisivo, es en la defensa de las libertades básicas que sustentan la democracia. Se empeña Cayo Lara en demostrar la no adscripción del PSOE a la izquierda, lo cual, siendo cierto, sin embargo, no debiera enturbiar la escasa claridad de ideas del electorado español. Éste, el electorado, hace tiempo que introdujo en un mismo saco a PSOE y PP, de ahí que esa disyuntiva, izquierda-derecha, a una mayoría, desgraciadamente, le importa poco. Lo de desgraciadamente, no es por salvar la cara a nadie, no lo merecen, sino porque, ante esa insensibilidad social para distinguir los matices del espectro ideológico, es bien sabido que ese caldo de cultivo a quien acaba beneficiando, electoralmente, es a la Derechona de toda la vida. Por ello, porque sostengo que la verdadera lucha de este momento vital ha de pasar por la defensa de esas básicas libertades, considero aberrante que una importante militante del PP, Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, se despache muy agusto emitiendo un berrido a modo de articulada frase infame, y diga que tiene miedo por lo que Rubalcaba pueda hacer de aquí al domingo, día de las elecciones. Esta señora, aclamada y vitoreada por sus incondicionales electores valencianos, ha cometido un delito insoslayable acusando a Rubalcaba, implícitamente, de la tragedia que hubimos de vivir el 11 de marzo de 2004.
                Tengo muy claro a quienes irán mis votos el próximo domingo, a la candidatura de IU para el Congreso, y a la candidatura de Asamblea para el Senado, para el Senado. De ahí que, desearía recordarle a Cayo Lara que, siendo importante la "crisis" económica, lo es mucho más la crisis democrática que se nos avecina, siendo ésta la que precisa de demócratas en nuestras cámaras de representantes. No debiéramos olvidar que los peores años, durante los cuales se estrecharon al máximo las libertades públicas, fueron los años de la mayoría absoluta de Aznar. A nivel nacional, consiguió la cuadratura del círculo, ejerciendo un acoso tal sobre los grupos políticos vascos, a nivel mediático y político, que en su majadería, él, que años antes hablase del Movimiento Vasco de Liberación Nacional, transmitió la sensación a la ciudadanía española, fácilmente manipulable, de que en ETA, salvo el PP, estaban todos. Y, si se me permite, aunque los ejemplos serían innumerables, citaré uno de carácter local. A finales de 2003, un grupo de madres y padres del Colegio Pérez Villanueva, del que tuve el honor de formar parte, iniciamos una denodada lucha por conseguir que el viejo Colegio no supusiese un peligro para la integridad de nuestros hijos. De esa lucha, el resultado final, fue la construcción de un nuevo Colegio del que hoy goza el pueblo de Cehegín. Pues bien, en este ámbito local, es donde, si se manipula convenientemente, se pueden generar las más aborrecibles corrientes de opinión creando artificiosas enemistades entre los vecinos: esa fue la estrategia que empleó el gobierno local, que ni tan siquiera tuvo la decencia de no sacar pecho ante la nueva construcción.

                           Toca defender la democracia, nos la están minando por momentos. Tal vez, el PSOE, sea esa derecha civilizada a la que tanto se ha añorado en España, pero, qué duda cabe, defender los elementos básicos de la libertad implica gozar de un buen número de compañeros de viaje.


Santos López Giménez

                                 
                                 
                                       Publicado en El Noroeste el 22 de noviembre de 2011


martes, 26 de abril de 2011

Constitución en mano

El desmedido interés del PP por ilegalizar los derechos constitucionales, maestros ellos en las tretas para confundir, pareciera una lucha entre la cordura, pegote más que disfraz, y la barbarie. Sin embargo, con los mimbres que las circunstancias actuales nos vienen ofreciendo, no diré que la reversión sea literal, pero, mirando al pasado, observando el mucho dolor que los asesinatos indiscriminados, de unos asesinos innombrables, provocaban, considerando que en el horizonte de este país, respecto de esa lacra, se atisba un futuro que nada tiene que ver con semejante locura de miedo y muerte, su actitud comienza a ser absolutamente deleznable.
El asunto, para ser afrontado, ofrece multitud de enfoques. Ubicarnos directamente en las andanadas actuales de esos irresponsables políticos, es dar carta de naturaleza al origen del sinsentido actual. Cuando la ley de partidos, con el beneplácito del PSOE, se puso en marcha, la divergencia en cuanto a los aspectos jurídicos que la envolvían, por parte de los profesionales del Derecho, fue de tal magnitud, y lo ha seguido siendo, que, sólo por la mencionada divergencia, hubiese sido suficiente para derogar de inmediato la citada ley. En aquel momento, las gentes del PP atacaban dialécticamente, sin apenas margen para la distinción, al nacionalismo vasco en bloque; eran los tiempos en que, entre otros referentes que ayuden a refrescar la memoria, Julio Medem trataba de, a través del cine, dar forma a la disparidad ideológica de la sociedad vasca, al tiempo que proponía buscar puntos de encuentro que ayudasen a la definitiva pacificación: el documento cinematográfico contó con la representación política y social del conjunto de la sociedad vasca, excepto el PP, se negaron a participar. Julio Medem fue sometido a tal acoso que estuvo a punto de exiliarse, y no precisamente por culpa de los asesinos.
No es cuestión de repetir las innumerables incongruencias a las que nos tienen acostumbrados personajes como Aznar, Mayor Oreja o Rajoy, las hemerotecas y videotecas, de los últimos 15 años, están plagadas. Pero sí, conviene recordar, y no sólo a ellos, también a sus socios "constitucionalistas" del PSOE, que no hay nada más anticonstitucional que la prohibición expresa a que un ciudadano libre, sin cargo alguno ante la Justicia, pueda presentarse como candidato a unas elecciones democráticas.
Se lamentaba Garaicoetxea, el que fuese presidente del Gobierno vasco, en una entrevista en la SER, del modo en que se suele dar crédito a los papeles de los asesinos, y ninguno a la voluntad integradora y pacificadora de su actual grupo político, EA, cuando se trata de normalizar la vida política en Euskadi. Se mostraba indignado ante las arremetidas de alguien, como Aznar, cuyo pasado político, manifiestamente anticonstitucional, debería obligarle a ser mínimamente decente si lo que pretende es dar lecciones de democracia y libertades.
No hay vuelta atrás, la Paz acabará por imponer su ley en Euskadi, sólo la actitud carroñera de infames y mezquinos seres humanos continúa enmascarando un proceso imparable.

Santos López Giménez



lunes, 10 de enero de 2011

Permitidme ser optimista

El día que un nuevo asesinato vuelva a golpearnos, ese día, aceptaré todos los reproches que mi reflexión os pueda provocar, pero hoy, como ser humano, ni tan siquiera como ciudadano, permitidme mostrar un ápice de optimismo.


Es obvio que personajes como los que aún no he nombrado no merecen el más mínimo respeto, pero no es menos cierto que, dado lo efímero de nuestra existencia, lo efímero de nuestro día a día, si un grupo de asesinos anuncia que no tienen intención de matar, aunque sólo fuese durante las próximas 24 horas, significa poder insuflar un chorro de aire fresco a modo de vida.


Los asesinos, en el ámbito geográfico desde el que planifican sus crímenes, constituyen una rémora de la que las gentes de aquellas hermosas tierras están deseando desprenderse. Son estas personas quienes con más fruición tomarán ese chorro de vida.


Por su parte, la rémora, los individuos que la encarnan, si es que alguna vez pudieron tener razón de existir, hace demasiado tiempo que dejaron de tenerla. Lo peor de la funesta historia que les acompaña, sin duda alguna, son ellos mismos; sin embargo, de una de las colateralidades sociales que han ocasionado, para regocijo de semejantes criaturas asesinas, la llamada Ley de Partidos sacó a relucir la caspa fascistoide de los autoproclamados "partidos democráticos".


Entiendo la enorme dificultad que entraña ilegalizar a un partido votado por nueve millones de ciudadanos, pero, en un marco de libertades públicas, debiera tener la misma consideración un partido al que votan 200.000 personas. Aún hoy sigo esperando la rectificación pública y el arrepentimiento del partido que llevó a España al borde del abismo convirtiéndonos en cómplices del genocidio de decenas de miles, por no hablar de millones, si consideramos el reguero de muerte posterior, de ciudadanos irakíes. Y qué decir de la trama organizada desde la judicatura española para ocultar los miles de crímenes y desapariciones, que el golpe de estado fascista, y su posterior singladura dictatorial, ocasionaron en España, y que cuenta con el consentimiento explícito de ese mismo partido. Por su parte, el otro "partido democrático", tuvo su particular San Martín con el despreciable asunto de los GAL, del que, si bien pudieran existir aspectos oscuros no desvelados, nada que ver con el cúmulo de atrocidades, encubrimientos y malas tretas de quienes pudieran volver a formar gobierno en España.


Por último, apelando a una simple cuestión de definición de conceptos, supuesto que implícitamente hablamos de terrorismo, entre las diferentes acepciones y sinónimos que busco, hallo elementos suficientes como para concluir que no parece este el momento más adecuado para asignarlo sólo a los perversos personajes que han originado este escrito, los encuentro, y de qué manera, entre todos aquellos que arremeten contra los inmigrantes; entre la jerarquía eclesiástica cuyas declaraciones no sólo confunden a sus fieles sino que generan estériles odios entre la población; los hallo en la actitud de desprecio mostrada por la oposición de derechas de este país hacia la posibilidad de colaboración para, aunque nos de asco reconocerlo, tratar de salir del fango al que nos somete el capital; por supuesto, en el alarmante alto número de desvergonzados, tipo Fabra, que copan la política y las finanzas en nuestro país.


Por ello, insisto, hoy me permito ser optimista y creer que, de una vez por todas, pudiéramos estar ante el final de una de las pesadillas citadas.


Santos López Giménez

jueves, 12 de febrero de 2009

Mentiras

Reprobarán a todo político murciano que no se adhiera a las tesis del PP en cuanto a su particular y nauseabunda lucha por seguir reclamando agua hasta el infinito. Algo así venía a decir esta mañana, Cámara, Alcalde de Murcia, en radio.
Recuerdo, en los tiempos de Anguita, no muy lejanos, cuando se le acusaba, casi siempre en tono jocoso, de regañar a la ciudadanía por admirarle a él, admirar sus propuestas, y luego ir a votar a la derecha. En verdad que aquello se mitificó, se desvirtuó, pero subyace una lectura que no debemos desdeñar: la responsabilidad última de todas y cada una de las andanadas de nuestra clase política la tenemos los ciudadanos.La Región de Murcia constituye el paradigma del mal Gobierno, apoyado, incondicionalmente, por una enfervorizada masa ciudadana incapaz de reaccionar ante el cúmulo histórico de falsedades y actuaciones henchidas de egoísmo.
Por su posición geográfica, Murcia, es una región seca. Murcia no tiene déficit de agua, tiene un exceso de pretensiones de enriquecimiento rápido, por parte de una caterva de especuladores, e ilegales actuaciones, en materia de regadíos, que la han conducido a un permanente y artificial estado de déficit hídrico. Llevamos cerca de veinticinco años de creación de nuevos regadíos, durante los cuales las autoridades han hecho la vista gorda, consintiendo que se generasen al margen de la ley; por otra parte, más de quince años de desaforada fiebre urbanística, cuyo pistoletazo de salida lo diese Valcárcel nada más ganar sus primeras elecciones, cuando dijo que desde ese momento se abrirían las posibilidades de edificación en los más recónditos, y bellos lugares, de la geografía murciana; y, con ese panorama, tras del cual, un rastro enorme de imputados en diferentes asuntos delictivos, asociados a una multitud de casos de corrupción urbanística, dispersados por toda la Región, aún hoy, el PP regional continúa haciendo valer su mejor arma frente a la ciudadanía, frente al electorado, el engaño del “Agua para todos”. Lo malo es que, en este caso, no sólo la propia ciudadanía es la que pica una tras otra, en este caso, y esto si que es muy grave, porque se les supone un nivel de conocimiento y concienciación que habría de ser suficiente, nos encontramos con que lo que quede de la izquierda política murciana, incapaz de posicionarse ante tamaña falsedad, vuelve a hacer causa común con semejantes personajes.
Es desolador, lo que ocurre en Murcia, es para un estudio sociológico que algún día estudiarán los estudiantes de secundaria de todo el planeta.

Para terminar, os dejo un significativo vídeo sobre el mencionado Valcárcel. Que ustedes lo disfruten; cuando menos pueden cerrar los ojos y escuchar a Manu Chao.

Santos López Giménez