martes, 19 de febrero de 2013

Hoy, la radio hablaba de ti


                         Mi querido charlatán, de tarde en tarde reapareces en este espacio como caudaloso Guadiana que viene pujando fuerte. Nunca cejas en tu permanente estado de guerra contra todo aquel que en tu rededor llegara a, según tu caprichoso criterio, interferir en los ámbitos de los que, como maestro en asuntos de la cosa nostra, asumiste el control de los mismos. Hoy, no es el diario quien hablaba de ti, hoy ha sido la radio la que te refirió. Y lo hizo a través de una literata, Espido Freire, que ha estado con Gemma Nierga, en Hoy por hoy de la SER, presentando su libro "Los malos del cuento. Cómo sobrevivir entre personas tóxicas". ¿Qué te parece el título, serías capaz de reconocerte en él? Los propios contertulios, que acompañaban la entrevista, se preguntaban hasta qué punto, todos nosotros, no seremos protagonistas de esa historia, en el papel de malos, claro está. En verdad, quien más quien menos, todos hemos desarrollado ese papel en alguna ocasión, la bondad absoluta no existe, y, mira por donde, esa es tu premisa, esa tu motivación para velar a tiempo completo por tus intereses. ¿Sabes tú, criatura charlatana, qué significa aquello de empatizar? Permíteme aventurarme, dudo mucho que esa palabreja forme parte de tu acervo de charlatán empedernido; que llegues a pronunciarla, eso sí que no lo dudo, el lenguaje es a tu espíritu como el agua al aceite, una tenue lámina os separa, separa la significación de tus enunciados de la interiorización de los mismos, como aquellos charlatanes de antaño, que igual te vendían un peine que un costurero, así tu verborrea vuelca toneladas de términos con tal de perpetuar tu indigna presencia allí donde tus víctimas se postran ante ti. 
                    Dos cualidades, como guindas al funesto pastel de tu persona, adornan tu infame curriculum: el miedo y la mentira. Manejas ambas con maestría supina. De infundir miedo, como kamikaze de la vida que eres, a quien nada importan las consecuencias, con tal de salvaguardar tus usurpados galones, has dado muestras fehacientes, de cómo las gastas, amedrentando a plena luz del día a personas que pudieran descubrir tu falaz posición por encima del bien y del mal. Y te puedo asegurar, para tu regocijo, que alguna de ellas me confesó que tus mafiosos métodos la bloquearon, llegando a apelar al perdón divino para desmarcarse de tu presencia en su vida. La otra, la mentira, la utilizas a diario, no puedes vivir sin ella, no en vano, tu holografía se desmembraría de bajar la guardia en esa dirección, de ahí que la tengas siempre a mano, presta y dispuesta para utilizarla a toda hora.
                  Si llegases a leer este escrito, si llegases a escuchar a Espido Freire, si, por un casual, leyeses el libro que Espido ha presentado hoy, para hablar de ti, ya habrá tiempo de comentar los contenidos, si es que eres capaz de mantener erguida tu inexistente dignidad.

Santos López Giménez

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