El pasado
2 de noviembre, el nuevo periódico de Cehegín,
BEGASTRIPRESS, publicaba un texto, en Cehegineros por el mundo, de especialísima significación para quien escribe. En él, David, contaba su experiencia laboral en dos países de la
Unión Europea: Bélgica y Reino Unido, en los que, desde el pasado 15 de agosto, daba comienzo a su carrera profesional.
Unos días antes, el
24 de octubre, llegaba uno a
Extremadura, a la
misma ciudad que, días después, habría de
acoger al
XXIII Congreso Español de Ornitología, del que teníamos
conocimiento, y en el que, además, desde el pasado mes de julio, cuando defendiese su Trabajo fin de Grado,
sabíamos que David presentaría, en la modalidad de
poster, el resumen del mismo. Obviamente, para esa
presentación, él no podría estar presente, dadas sus circunstancias laborales en
Reino Unido; ello significó que uno
de los coautores,
Juan M. Pérez-García, profesor de Ecología en la Universidad Miguel
Hernández, fuese el encargado de tal menester. La casualidad, y el
estar incluído en bolsas educactivas extremeñas, quisieron que tuviese
el gran honor de poder asistir, el viernes,
3 de noviembre, a la caída
de la tarde, tras bajar del casco antiguo, y echar a andar, paseo
fluvial hacia abajo, bajo una lluvia agradecida, que no ha vuelto a
asomar por estos lares hasta ayer mismo, en dirección al
Edificio
Badajoz Siglo XXI, donde se celebraba el Congreso de la SEO. Me adentré
en el recinto, busqué los paneles en los que se podían contemplar los
poster presentados en dicho Congreso, y encontré el de David.
David sigue en Reino Unido, enfrascado en su quehacer laboral diario.
Yo, continúo por tierras extremeñas, como suele decirse, hasta nueva orden. Cuando
a punto está de finalizar
este mes de noviembre, espacio temporal de ambas circunstancias,
ni podía ni debía dejar pasar
la ocasión de que ambos documentos, artículo y Trabajo fin de Grado, presentado en el Congreso de la SEO por David,
quedasen plasmados
en mi blog.
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Edificio Badajoz Siglo XXI |
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Presentación, por parte de Juan M. Pérez-García, del trabajo de David |
Santos López Giménez