
lunes, 27 de diciembre de 2010
Impostor

viernes, 17 de diciembre de 2010
Wikileaks
Es inquietante el silencio de aquellos significativos señalados, en algunos casos, con relatos tan elocuentes de sus tropelías, que su actitud bien parece la de quien vela por el buen funcionamiento de esta puesta en escena. De modo y manera que, ante lo inevitable del goteo, dejan que fluya, si es posible a mansalva, consiguiendo la cuadratura del círculo: por un lado, ante esa ingente cantidad de información, pasarán desapercibidos multitud de hechos reprobables, quedando a salvo una mayoría de señalados; de otra parte, el listón bajará tanto que, de cara al futuro, se vislumbra en lontananza un tupido monte de orégano.
En todo caso, aunque el ventilador parece repartir a diestro y siniestro, considerando lo inútil de los procesos "normales", que va dejando impunes a multitud de sinvergüenzas, no parece que de ésta vayan a salir imputados y/o castigados, aunque sólo fuese moral y socialmente. De lo que si podéis estar seguros es de que los grandes perdedores de este tinglado, como viene siendo costumbre, serán los movimientos de izquierda. Si algún corolario es posible dejar, es que son pocos los fenómenos socio-políticos planetarios casuales.
Santos López Giménez
domingo, 12 de diciembre de 2010
La Exposición de Neide




Fue uma experiencia gratificante y al mismo tiempo un desahogo poder exponer pinturas hechas con las manos y con los pies, pude compartir con las personas que estuvieron en la inauguración algo que hasta para mi misma es dificil de hablar sobre el por qué de pintar com los pies, porque se Deus me deu dos manos, pero pintar con los pies es algo muy especial que descobri que podria hacer y que me da mucho placer.




sábado, 4 de diciembre de 2010
Una de ricos
Os imagináis que alguien propusiese detener, con una orden judicial, al Consejo de Ministros, cuando esté reunido, por establecer la eliminación de la ayuda de 426 € a los parados sin cobertura; o, por qué no, detener a los banqueros, y especuladores varios, de este país, o de todo el planeta, en alguna de sus indecentes reuniones, por abusar de la ciudadanía mediante decisiones caprichosas que tambalean las precarias economías de los países; pues, similar ha sido la propuesta del periodista Carlos Carnicero, esta pasada tarde noche en Hora 25 de la SER. En concreto, Carnicero se refería a los controladores aéreos, que andaban reunidos en un hotel de Madrid en las horas posteriores al inicio de la denominada por todos "salvaje huelga".
He de reconocer que los acontecimientos de los últimos tiempos me suelen dejar en fuera de juego; bueno, no sólo de los últimos tiempos: respecto de la gran mayoría ciudadana, en asuntos de índole sociopolítica, cuantificaría mi vida en tres cuartas partes fuera de juego.
Lo de hoy, cuando a eso de las ocho de la tarde tuve conocimiento de lo que estaba ocurriendo, me llevó a una primera reflexión en voz alta: se trataba de una huelga de ricos cuya influencia directa negativa repercutía sobre otros ricos. Pero claro, esa era la reflexión consecuencia del devenir informativo que alimentaba la misma, puesto que pareciese que lo único preocupante fuese el infortunio de los miles de españoles que comenzaban con mal pie su puente vacacional.
Años de pequeñas luchas, enormes luchas para quienes las vivimos, me han enseñado que son muy pocas las personas que se solidarizan, porque, casi siempre, argumentan, incluso quienes objetivamente se verán beneficiados, que ni les va ni les viene el objetivo; en ocasiones, algunos, añaden que hay que estar siempre a bien con los poderosos. Por ello, por el mucho sufrimiento que algunas de esas luchas conllevan para quienes las afrontan, en el trance de las mismas, llegas a plantearte posibilidades de dar a conocer la injusticia de fondo con aspaventosas actuaciones, incluidas aquellas que pudiesen ocasionar alguna molestia ciudadana.
Cuando el sábado 4 de diciembre lleva una hora transcurrida, echo un vistazo a las noticias que sigue generando la "salvaje huelga". Se habla de militarización, de apertura de diligencias por parte de la fiscalía; los usuarios hablan de inhumanidad, de falta de ética: su mundo lúdico, de puentes vacacionales, les lleva a ver parcelas de la realidad, de su realidad, excesivamente restringidas. La desorbitación está en marcha, los ricos controladores, aunque sería hipócrita de mi parte ocultar mi desprecio hacia ellos, han conseguido una importante parte de lo que pretendían: están en la cresta de la ola informativa, sus demandas, saldrán o no adelante, pero, tratarse, se tratarán de inmediato.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Propaganda en estado puro
Para quien no conozca este medio, y no haya tenido ocasión de leer sus noticias, sirva de ejemplo el último número que han lanzado a la calle, en el cual, como primera gran noticia de portada, en vez de ensalzar la importancia histórica y arqueológica del yacimiento de Begastri, toda una joya del Patrimonio Cultural e Histórico de Cehegín, al que se han destinado 207000 €, por parte del Ministerio de Fomento, para continuar con los trabajos de excavación y restauración, el titular del Periódico dice que Soria, refiriéndose al Alcalde, se trae 207000 € de Madrid para Begastri. Pero, más allá de los muchos ejemplos que se pudiesen ir poniendo de manifiesto, incluido el ninguneo hacia los desafectos al gobierno municipal como otra de sus perversas maniobras mediáticas, no parece que la existencia de este medio escrito, de difusión “gratuita”, con cargo al erario público, sea lo más adecuado para la salud democrática de nuestro pueblo, de Cehegín. Ahí, quizá, tenga razón el portavoz: nuestra pasividad como ciudadanos, alimenta, saca a relucir y les obliga a ejecutar sus peores tentaciones.
Santos López Giménez
Pd: os dejo dos enlaces de sendos escritos, que a uno le publicaron, en 2005 y 2008, en La Verdad y El Noroeste, con menciones explícitas al asunto tratado.
1) https://docs.google.com/View?id=dg4pm7jh_1022gpxs9zc8
2) https://docs.google.com/View?id=dg4pm7jh_1220grsch4f8
viernes, 12 de noviembre de 2010
Afrentas solapadas
Siete días atrás, escribía uno respecto de un asunto cuyo momento álgido ha tenido lugar a mitad de esta semana, cuando, en el Parlamento, se anunciaba, por parte del propio Presidente del Gobierno español, la no urgencia de la Ley de Libertad Religiosa. Días antes, de que el mencionado escrito se fraguase, se escuchaban voces y se hacían correr mensajes que nada bueno auguraban para el Campamento Libertad; valga el ejemplo que ahora transcribiré, extraído de una entrada, de 23 de octubre, del blog Jóvenes por el Sahara:
Este Campamento de protesta pacífica contra las condiciones de vida en los territorios ocupados por Marruecos, situado a escasos kilómetros de la ciudad del Aaiún, esta formado por más de 4.000 jaimas y 14.000 personas. No entendemos la pasividad de la comunidad internacional y ACNUR ante esta inminente catástrofe humanitaria. Con este gesto pretendemos romper el silencio mediático sobre la situación que vive el pueblo saharaui, e invitamos a aquellas personas que siguen pensando que los conflictos internacionales pueden resolverse por la vía pacífica, a sumarse a esta y otras iniciativas que se llevaran a cabo en solidaridad con este pueblo, del que tanto tenemos que aprender.
Obviamente, los gravísimos acontecimientos, que se vienen sucediendo en tierras saharauis, consecuencia de la sangrante actuación del régimen totalitarista marroquí, no sólo han relegado a un segundo plano las diatribas de Ratzinger, durante su visita a España, sino que vuelven a situar a Zapatero, y a su Gobierno, en una muy incómoda situación de la que, a las pruebas me remito, no parecen tener ni ideas ni intenciones de afrontarlas, cuando menos, con la dignidad que se le supone al Gobierno de un país democrático cuya responsabilidad histórica sobre el Sahara es de sobra conocida. Más aún, cuando ciudadanos españoles están sufriendo las acometidas de ese sanguinario régimen, cuyas terribles consecuencias aparecen reflejadas en la nota, difundida por un miembro del Foro Ciudadano de la Región de Murcia, que transcribo, tal como la he recibido en mi correo electrónico:
Asesinado en El Aaiun, el ciudadano español Baby Hamday Buyema, casado y padre de 2 hijos de corta edad: el niño Saad de 4 años y Aya, una niña de 2. Tenía su residencia en España, en Alguazas, Murcia. Ha sido asesinado por policías del cuerpo especial (GUS, creado ex profeso para el Sahara Occidental).
¡VERGÜENZA!
Un hermano del fallecido se ha personado esta mañana en la Policía Nacional de Molina de Segura donde le ha sido expedido un certificado del D.N.I. El relato de los hechos es el siguiente, según la propia familia del fallecido: viajaba en un autobús procedente de la Empresa de fosfatos que expolia los recursos naturales del Sahara, Foss Bucraa, donde trabajaba como ingeniero eléctrico, cuando fue interceptado en las calles de El Aaiun por policías de los GUS. Siendo el único ciudadano saharaui que se encontraba en el autobús, fue obligado a bajar y con una extrema violencia fue atropellado brutalmente con unos de los furgones de la policía, pasando varias veces dicho vehículo por encima de su cuerpo cuando se encontraba tendido. La agresión acabó con su vida.Una vez consumado el asesinato, procedieron a saquear primero y a quemar después el vehículo de su propiedad Mercedes 190, matrícula de AlemaniaAnte la muerte violenta sufrida de un ciudadano español, no puede por más tiempo el gobierno de España quedarse al margen de lo que está sucediendo en las calles y en las casas de El Aaiun.
Escuchando hoy las justificaciones, para no condenar con firmeza al dictatorial régimen marroquí, de nuestra Ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, también las del Presidente Zapatero, la impotencia, propia de una angustiosa situación, cuyos pormenores, hasta donde les ha sido posible, nos han transmitido los periodistas de la SER, con Ángels Barceló a la cabeza, expulsados por “representar un peligro para la Seguridad Nacional Marroquí”, se acrecentaba enormemente, acompañada de una triste sensación de desamparo, como consecuencia de la necedad argumental que ambos mostraban en sus declaraciones. Me permito la licencia de interpretar sus necias palabras: literalmente, daban a entender que somos rehenes de semejante régimen fascista.
Santos López Giménez
Pd: el blog mencionado, Jóvenes por el Sahara, merece la pena ser visitado, os invito a ello.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Reflexión en la víspera de una indeseable visita
Analistas políticos de todo el planeta vienen elucubrando en torno a la citada derrota; los resultados, casi siempre, suelen tener un denominador común, suelen coincidir en la necesidad de que Obama y su Gobierno han de dar un giro a un espacio inexistente, el centro, lugar común del ideario de la derecha mundial, cuando se trata de reconducir a veleidosos ciudadanos de la mencionada clase media.
El Gobierno español, con su presidente a la cabeza, hace algún tiempo que entendió que ese lugar común, inexistente, pero muy socorrido cuando las ideas brillan por su ausencia, habría de convertirse en su refugio desde el que tratar de capear el negro chaparrón electoral, que, según las encuestas, se le viene encima.
En el tránsito que acabo de realizar, de Estados Unidos a España, de Obama a Zapatero, creo hallar algunas de las claves de las incógnitas planteadas. La fuerza ideológica se queda en mantillas cuando el electoralismo sale a relucir. En cuanto a la percepción de conceptos, como el de solidaridad, la deriva sociológica mundial hace tiempo que los aparcó habiendo quedado desvirtuados por una elemental falta de algo tan saludable como es la pedagogía social, cuya ejecución ha de realizarse por aquellas personas cuya ascendencia, intelectual y/o política, sea lo suficientemente importante como para hacer llegar mensajes a la ciudadanía que contribuyan a un incremento del civismo, que a su vez genere una cultura solidaria que no apele a la misericordia sino a la plasmación de programas sociales en beneficio de los más necesitados miembros de nuestra sociedad; lo cual, obviamente, precisa de la comprensión de esas clases medias a las que, según Obama, había defraudado.
Sin embargo, ocurre que, desde las propias filas, desde la militancia de base, del partido que da cobertura al Gobierno español, me llegan ecos en el sentido de que no es bueno tratar de difundir mensaje alguno, a la ciudadanía, porque entre adultos no precisamos que se invada nuestra libertad en la búsqueda de información. De ser así, no hubiese sido necesario emplear tanto tiempo en difundir algo tan elemental como el derecho de nuestros conciudadanos para dar digna sepultura a sus familiares, víctimas del genocidio franquista; sin considerar que, de todo ese tiempo, hubo un lapsus enorme, de casi veinte años, durante el cual ni se hablaba del asunto.
Pero, con todo, donde acabamos de tocar fondo, en relación con el Gobierno de España, es en la suspensión de los trámites parlamentarios de la Ley de Libertad Religiosa, o lo que es lo mismo, la suspensión, sine die, de la laicidad de nuestro país. Es el colmo de los despropósitos, una bofetada más para las minorías, y un insulto a la inteligencia de todos, incluida la supuesta mayoría católica.
Tengo la militancia política, de dos años para acá, en el PSOE; anhelo, desde hace más de treinta años, que el país donde vivo, y que me vio nacer, deje de ser una marioneta de la jerarquía eclesiástica; que nuestros sucesivos gobiernos, no tuviesen que claudicar, año tras año, a los caprichos de una entidad privada que condiciona al conjunto de la sociedad española; que el aporte económico del Estado, para esa entidad privada, no constituyese una sangría, ni un agravio, frente al resto de asociaciones o entidades de toda índole social; he anhelado el fin de tantas circunstancias, derivadas del carácter confesional de nuestro Estado, que, a día de hoy, me planteo, muy seriamente, si merece la pena seguir militando en un partido, como el PSOE, que volverá a consentir, perpetuando, la indignidad histórica de dar continuidad al carácter confesional, oficioso, de España.
Santos López Giménez
domingo, 24 de octubre de 2010
El acoso del razonamiento
El artículo que os he dejado transcrito, de Javier Marías, aparece publicado hoy en El País Semanal. El tomarlo como referencia, se debe a una pequeña experiencia personal que gira en torno a esas intervenciones que solemos tener en ámbitos reducidos, en algunos casos, ámbitos lúdico festivos, en los que hemos de posicionarnos frente a asuntos de índole socio-político, que salen al paso, y que, como consecuencia de un cúmulo de experiencias con desenlaces no muy agradables, te hacen contener tus opiniones por tal de no pasar por aguafiestas, sin embargo, paradójicamente, tus interlocutores, no dudan en verter barbaridades agrias y envenenadas. En este caso, de la experiencia personal de la que os hablaba, uno optó por hacer mutis, actitud que, a posteriori, mientras daba vueltas en mi cabeza, se ha topado con el artículo de Javier Marías anunciado, y que, sin demora, os transcribo:
El acoso del razonamiento
Hasta hace no mucho tiempo, existía una tradición inviolable, y lo que quiero decir con este exagerado adjetivo es que por supuesto podía violarse, pero quien lo hacía quedaba inmediatamente expuesto al descrédito y privado de razón. Esa tradición atañía a la discusión, ya se diera en el ámbito privado, ya en el público. Si alguien afirmaba algo en el transcurso de una cena o de una tertulia, y un interlocutor se lo rebatía con argumentos, el primero estaba obligado a refutar a su vez y a aportar nuevas razones que sustentaran lo que había afirmado y desbarataran las esgrimidas por el segundo. Si no encontraba esos nuevos argumentos, o éstos carecían de peso y no resultaban convincentes –no ya para el adversario, sino para los presentes, que en cierto modo ejercían de árbitros, aunque sólo fuera con murmullos de aprobación o desaprobación–, sus aseveraciones iniciales debían ser retiradas o matizadas, o quedaban lo bastante desautorizadas para diluirse: en todo caso no prevalecían. Le suponía aún mayor desdoro irse por las ramas y evitar la confrontación, lo que hoy se llama –con expresión pedestre– “echar balones fuera”: cambiar de tema e intentar desviar la atención del aprieto en que se hubiera metido. Y la peor de todas las reacciones, la que más lo desprestigiaba y jamás se consentía, era no contestar nada, callar, fingir que lo aducido por su contrincante no había existido ni por tanto necesitaba réplica. Dentro de esa tradición se inscribía el viejo dicho “El que calla, otorga”, esto es, el que mira hacia otro lado y se pone a silbar, el que se hace el distraído y no se da por aludido tras una interpelación directa, está concediendo la razón al otro, está reconociendo su arbitrariedad o su equivocación. Y eso vinculaba, quiero decir que ese individuo ya no podía volver a la carga y seguir afirmando lo que había sido incapaz de demostrar o defender; quedaba desarbolado, y, cada vez que insistiera en sus opiniones carentes de base y de sostén, se le recordaría la argumentación que no pudo combatir.
Esta vieja tradición dialéctica, fundamental para la convivencia, ha saltado por los aires. Los políticos actuales no habrían sobrevivido a un solo rifirrafe de estas características hace veinte años, no digamos hace cincuenta. A ninguno se le habría tolerado –o no sin un monumental descrédito para él– hacer caso omiso de las preguntas de los periodistas, de las opiniones fundadas de los columnistas, de las argumentaciones de sus adversarios. No habría sido de recibo que contestaran “Eso hoy no toca”, o “Qué buen tiempo hace”, o “Lo único que importa es que somos lo mejor para España” ante una pregunta directa o en medio de una discusión. Se los habría llamado de inmediato al orden: “Oiga, no me ha respondido”, o “No ha refutado lo que le he dicho”; y si se hubieran empeñado en seguir rehuyendo la cuestión, nadie les hubiera aceptado que volvieran a hablar, al menos no de esa cuestión. Esta actitud de los políticos no sólo se consiente y no les trae consecuencias, sino que además ha contagiado al resto de la sociedad. Lo habitual es hoy que, si alguien aduce o argumenta algo con suficiente convicción y el interpelado no sabe oponer resistencia, éste finja no haber oído, o es más, finja que nadie ha oído, que las palabras que lo incomodan no han sido pronunciadas o escritas, no han existido. A veces, como mucho, las despacha con ese comodín ridículo de “Esa es su opinión”, como si las opiniones ajenas no nos afectaran y no debieran ser refutadas o contrarrestadas por la propia, eso sí, con argumentos. Hoy es posible asistir a este diálogo: “El sol sale por oriente”. “Ah, esa es su opinión”.
Lo más grave de esta actitud generalizada, y admitida por los espectadores o árbitros, es que pronto, muy pronto, los que se molestan en razonar desistirán de ello, en vista de su inutilidad. Y eso es lo que en el fondo anhelan los políticos y cuantos no soportan disensión ni discrepancia alguna. Hace unos meses leí que ya se había producido un abandono: Félix de Azúa, uno de los mejores argumentadores de nuestro país, anunció que dejaba sus colaboraciones en El Periódico de Catalunya ante la imposibilidad no ya de convencer a nadie de nada, sino ante la evidencia de que sus columnas eran leídas como quien lee llover (no pude ver ese texto suyo, pero sí algunos comentarios sobre él). ¿Cuánto van a durar deslomándose, dándose con la cabeza contra una pared o contra el vacío, los que aún aspiran a tener razón –y, por tanto, a que se les dé– y se preocupan de demostrar que la tienen mientras otro no se la quite con las mismas armas dialécticas de buena ley? ¿Cuánto más durarán sin hartarse los Savater, Ferlosio, Ramoneda, Juliá o Gómez Pin, por mencionar a unos pocos articulistas de este diario, si lo único que obtienen son ladridos en el mejor de los casos y oídos sordos en el peor? ¿Si los gobernantes o los contrincantes no se dan por aludidos aunque hayan sido señalados con el dedo, y no van a sentirse obligados a responder ni a rectificar, y la ciudadanía en pleno se lo consiente? A este paso llegará un día en el que las cabezas pensantes habrán sido anuladas por el agotamiento, el hastío, el desaliento que esta situación produce. Y entonces estaremos aún más desahuciados: aunque ahora no haya respuestas ni reacción, y sólo “balones fuera”, los argumentos todavía existen, y los lectores-árbitros disponemos de ellos. Lo malo de veras será cuando a nadie le compense el esfuerzo, y nadie lleve la contraria a los vacuos que –ellos sí, impertérritos– seguirán hablando, e imponiendo.
JAVIER MARÍAS
El País Semanal, 24 de octubre de 2010
El acoso del razonamiento · ELPAÍS.com
jueves, 21 de octubre de 2010
Dos caras de una misma moneda
En demasiadas ocasiones me he manifestado en el sentido de quitar hierro a las declaraciones de ciudadanos de a pie, frente a parecidas declaraciones hechas por representantes políticos. Parece obvio que ese gradiente haya de existir, que exijamos un mayor grado de raciocinio y discreción a quienes nos representan que al resto de nuestros conciudadanos que no ocupan esa relevante significación social. En todo caso, unos y otros, tenemos un mismo origen, por tanto, ni unos ni otros hemos de ser disculpados. Como sociedad, la española, está en retroceso en la evolución colectiva de la erradicación de lacras como las que nos ocupan: un importante porcentaje de jóvenes sigue pensando que el modelo ideal de familia es aquél en el que la mujer trabaje menos horas, o no trabaje, para hacerse cargo de la casa y de los hijos, según un estudio del Instituto de la Juventud, habiéndose pasado de un 18% en 2002 a un 20% en 2008.
Pero, volviendo al origen de esta reflexión, y sin que se confunda la misma con un desaforado apasionamiento político de mi parte, conviene recordar, aunque de sobra sé que les importa un pepino, a esos bocazas descerebrados, que gracias a varias de las ministras actuales, las más odiadas y vituperadas, el actual Presidente del Gobierno llegó a la Secretaría General del PSOE y, posteriormente, a formar gobierno por dos legislaturas.
Santos López Giménez
sábado, 9 de octubre de 2010
De bulos y otras miserias
Más allá de esta obviedad, aunque, desgraciadamente, tengamos que seguir recordándola una y mil veces para que nuestro débil sistema democrático, en permanente amenaza, mantenga unos mínimos parámetros que no asfixien nuestra capacidad moral para seguir hacia delante, voy a detenerme en una muy concreta declaración, que durante estos últimos días, de efervescencia del asunto, le escuché a uno de los portavoces del equipo de gobierno, en concreto al concejal de festejos, que salió a la palestra. Haciendo juegos malabares de palabras, a que nos tienen acostumbrados, recordó, o mejor, él lo afirmó, uno de esos bulos que normalmente pasan por ser leyendas urbanas no demostradas, pero que sin empacho alguno sueltan por su boca sabedores de que la repercusión negativa, hacia ellos, será mínima, frente a un enorme daño contra la víctima de sus insidiosas palabras, pero, insisto, sin prueba alguna que certifique tal declaración. Yendo al grano, se trata de un bulo que, mientras como ciudadano no se me demuestre lo contrario, estuvo vigente, de boca en boca entre la ciudadanía ceheginera, durante los meses que antecedieron y precedieron al cambio de gobierno municipal en 2003. El bulo en cuestión decía algo así como que el grupo municipal socialista, gobernante hasta aquellas fechas, antes de llevar a cabo el traspaso de poderes, quemó una ingente cantidad de documentos que se iban sacando en camionetas del Ayuntamiento. Llegados a este punto, en mi condición de ciudadano, públicamente emplazo a todo aquel que tenga a bien seguir reiterando ese bulo a que lleve las pruebas ante un juzgado de guardia. Lo malo de esto, lo que empobrece hasta límites insospechados nuestro sistema democrático, no es que lo emita un ciudadano de a pie en una barra de bar, lo malo es que un destacado dirigente y servidor público del PP de Cehegín, sin esas pruebas, vuelva a referirse a esa no demostrada circunstancia. No entraré en la crítica hacia el grupo municipal socialista de no saltar como resortes ante esa infamia, por no hacer el juego a esa denigrante máxima social de que ante una acusación, tipo bulo, sea el señalado el que tenga que demostrar su inocencia. Sin embargo, sí creo que esta vuelta de tuerca, a aquella letanía, debería poner en marcha algún otro mecanismo para depurar responsabilidades frente a, mientras no se demuestre lo contrario, tan miserable mentira.
Santos López Giménez
jueves, 30 de septiembre de 2010
Diario de un esquirol
Hoy, uno ha vivido, ideológicamente, el día más extraño de su vida; por momentos, creía traicionarme a mí mismo. Sin embargo, agrupadas las declaraciones de unos y otros, tanto las que el día ha generado, como las que se venían vertiendo días pasados; escuchadas las sandeces televisivas que, sobre el desarrollo del día, se iban sucediendo; y, sobre todo, considerando mi particular análisis sobre quienes, realmente, precisan de una masiva solidaridad social, si nos ceñimos a España y nos circunscribimos al ámbito laboral, es decir, parados e inmigrantes, llegaba uno a la conclusión de que su posición, por difusa e indefinida que fuese, frente a esta convocatoria, era una más de las posibles ante las verdaderas injusticias que asolan nuestra sociedad.
Cuando, a lo largo del día, algunas cadenas se regodeaban con las gamberradas de unos delincuentes disfrazados de manifestantes, y les llamaban antisistema, me recordaba a la época pepera cuando altos dirigentes del PP utilizaban el término radical como arma arrojadiza. En ambos casos, los dos términos, aplicados correctamente, no designan a nadie que no se conduzca con civismo: sólo desde la radicalidad, o sea, desde el análisis de raíz, y desde una posición fuera del actual escenario, o sea, antisistema, hemos de intentar seguir avanzando. El asunto no se reduce a interpretar si han ganado los sindicatos o el gobierno, el asunto sería analizar el grado de pedagogía solidaria que desde las estructuras políticas y sindicales se es capaz de otorgar a la sociedad, y ése, me temo, no es que sea mínimo, estamos en retroceso.
Entre tanto, mañana, hoy ya, Carmen, parada en estos momentos, seguirá acudiendo, como ayer, 29 S, a sus actividades de cara a preparar un nuevo curso con sus chicos y chicas de Iniciación Profesional; continuará atendiendo a todas las personas que suelen pedirle ayuda, a las que acompaña de aquí para allá, intentando resolver múltiples asuntos, de toda índole, en ocasiones insalvables y lamentables; por mi parte, mañana, 1 de octubre, iniciaré una nueva singladura con el Taller de Apoyo al Estudio, por sexto año consecutivo, cuya remuneración sigue un recorrido tipo Guadiana: el pasado año no tocó, éste, está muy difícil, pero el Taller seguirá adelante, eso si lo puedo asegurar; mientras que mis horas de la mañana, seguirán ocupadas en otra actividad, con la cual puedo aportar una pequeña cantidad mensual a la maltrecha economía familiar.
Por todo ello, incluido el último e íntimo párrafo, uno seguirá confiando y apostando por un gran valor social, la solidaridad, que hace tiempo se esfumó y que algunos creen poseer por dar migajas de la mucha calderilla que les estorba.
Ahora sí, toca descansar.
Santos López Giménez
viernes, 24 de septiembre de 2010
Cehegín en el corazón

Pedro, David, recibid, de mi familia y de mi, nuestra más entrañable enhorabuena, y, por supuesto, muchísimas gracias por este maravilloso regalo.
martes, 21 de septiembre de 2010
A Javi Cardozo
En la mañana del pasado sábado, 18 de septiembre, leyendo El Noroeste, me encuentro un artículo de José Carlos Gozalbes, en el cual, en un momento dado, te citaba y decía, refiriéndose al Calasparra de tercera división: "Atentos a las evoluciones del hermano del mister, Javier Cardozo, mediocentro zurdo, todavía en edad juvenil".
Por la noche, en el Almarjal, sobre el campo de hierba artificial (el de hierba natural han tardado tres años en repararlo para el concierto de Alejandro Sanz y habrá que esperar, vete a saber cuánto, a que se recupere), tenía lugar la presentación de los diferentes equipos: alevines, infantiles, cadetes y juveniles del Cehegín C.F.. A lo largo de la misma, se hizo mención a diferentes hechos que merecían ser ensalzados, entre otros, se personalizó en varios chicos que este verano fueron tentados por equipos de primera fila, así como en los tres chavales que, llegada la edad reglamentaria, dejaban de ser juveniles. De pronto, me percato de que, a ti, no se te nombra. Imaginé entonces, e imagino ahora, que debió ser un olvido no mencionarte en ese acto. Es probable, pero, siendo así, me resultó un imperdonable olvido.
Llevas toda tu vida entregado a tu gran pasión, el fútbol; tu familia lo vive, y lo ha vivido, imposible olvidarnos de tu padre (https://docs.google.com/View?docID=0ARIGiD4bTnVQZGc0cG03amhfNjg5ZGNkcnh4Zjg&revision=_latest), como ninguna otra en nuestro pueblo. Tu buen hacer sobre el campo, las notas de simpatía de tu madre y tus hermanos en la grada, todo ello, Javi, serán momentos que a muy pocos pasarán desapercibidos. Mucha suerte, amigo, te echaremos de menos, te mereces lo mejor.
Santos López Giménez
jueves, 16 de septiembre de 2010
¿Derecha civilizada?
Cuando he decidido expresar mi opinión sobre esta cuestión, ha sido a raíz de las declaraciones que le he escuchado al presidente del gobierno de España, desautorizando a la comisaria Viviane Reding, ya que, según él, estaban fuera de tono las expresiones tremendistas que había utilizado para, a su vez, desautorizar a Sarkozy respecto de esa deportación masiva de gitanos. Al parecer, la comisaria, comparó las mencionadas deportaciones con las que tuvieron lugar con los judíos por parte de los nazis. Y, en efecto, a priori, no parecen tener nada que ver uno con otro escenario. Lo que ocurre es que, con asuntos de este tipo, hay que escarbar muy poco para observar que subyacen elementos semejantes, sobre todo uno: son medidas que van contra una raza concreta.
Pero, volviendo al origen de este escrito, como decía, las palabras de Zapatero me han puesto en guardia, lo de este señor comienza a ser preocupante para aquellos que, poco o mucho, creíamos estar ante un político de izquierdas a quien los ideales le importaban. Sin tiempo para el análisis, escuchando la radio, he tenido la suerte de oír las palabras de Manuel Marín, tal vez uno de los militantes socialistas de primer orden cuya coherencia intelectual está a años luz de las miserias diarias que viene rezumando el PSOE en los últimos tiempos. Pues bien, Manuel Marín, ha salvado, en parte, la cara de Zapatero, interpretando que, con sus palabras, la comisaria europea, había cometido el gran error de desplazar los focos mediáticos a las formas y no al fondo. Pero, más allá de ese lavado mínimo de imagen, de Manuel Marín hacia Zapatero, el mensaje que ha dejado Manuel Marín en las ondas es muy esclarecedor respecto del devenir al que estamos abocados, estamos a merced de impresentables populistas sin complejos a quienes no les temblará la mano cada vez que actuaciones como la reseñada hayan de llevarse a cabo. Lo cual significa, sin ánimo de rasgar vestidura alguna, que estamos en manos de una ciudadanía fácilmente manipulable cuyo respaldo electoral irá hacia aquellos que sean capaces de inocularles más miedo en el cuerpo al tiempo que se alzan en salvadores de sus temores. En pocas palabras, Marín nos ha avanzado lo que, como una bola de nieve, se atisba de un tiempo a esta parte en Europa, el fascismo, que jamás se fue, está más presente que nunca.
Manuel Marín, sobre Reding: "En Europa, el tono hace la música y si no calculas bien, te cargas la melodía"
miércoles, 25 de agosto de 2010
Buscando en la memoria
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
Antonio Machado
El pasado año, cuando terminé el relato de El alma tiene extraños refugios... , hice referencia a la huella que Antonio Machado dejó en Soria:

Este año, el nuevo viaje llevaba implícito visitar Collioure. En la tarde del 16 de agosto, coincidiendo con el final de fiestas de Collioure, tras haber visitado, por la mañana y parte de la tarde, Perpignan y Argelés, hacia allá nos dirigimos. Desde lo alto, desde la carretera, nos quedaba una hermosa imagen de Collioure. Ahí hubimos de detenernos, unos gendarmes nos indicaron que no era posible bajar con coche al pueblo. La casualidad quiso que, junto a la rotonda desde la cual hubimos de parar, encontrásemos un cementerio, pero nuestra ilusión se frustró ya que aquel no era el viejo cementerio de Collioure donde reposan los restos del poeta. Era tarde para la vuelta a Castellfollit de la Roca, de modo que, muy a nuestro pesar, hubimos de partir.
Cuenta la Historia que cuando María Zambrano cruzó la frontera, como tantos otros, el 28 de Enero del año 1939, yendo en coche junto con su madre y su hermana, en el camino encontraron a Antonio Machado, que caminaba apoyándose en su madre, les invitaron a subir y él se negó diciendo que quería cruzar la frontera junto a los vencidos. María Zambrano bajó del coche y cruzó la frontera junto a su amigo. Antonio Machado murió al cabo de un mes, en Collioure: allí fue enterrado.
En esta parte de nuestro viaje deseábamos encontrar referentes de nuestro tío abuelo Diego Abellán De la Ossa, ya fallecido, en Perpignan. Huyó de los asesinos, de Franco y sus secuaces, en 1939, siguiendo los pasos de los miles y miles de españoles que emprendieron ese maléfico viaje.
Por ello, el hallazgo en Argelés del llamado “cementerio de los españoles”,

donde un monolito, con la inscripción de varios nombres de republicanos muertos en el infernal campo donde los exiliados españoles iban siendo retenidos, junto al mar, en el cual miles de ellos murieron,



En ese lugar, por primera vez en mi vida, ante un símbolo sencillo, sentí una enorme emoción y, sobre todo, sentí como nunca antes la había sentido, mi condición de español.
Esta emotiva etapa, tuvo lugar el quinto día de nuestra estancia en tierras catalanas.
Nuestro viaje dio comienzo en Espot, junto al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en Lleida. Desde el camping Solau de Espot


hermoso y enorme lago de origen glaciar; después, seguimos ascendiendo, atravesando bosques de pino silvestre, pino negro y abeto, con abundantes pastizales donde faltan los árboles.

También hay, más diseminados, bosques de abedules y hayas. Hongos, algas, musgos y líquenes enriquecen todavía más esta privilegiada región del Pirineo.
En nuestro ascenso llegamos al Estany de Ratera

Para continuar, acompañados de agua y granito,

seguimos nuestra marcha hasta el lago de Amitges

La segunda jornada, a lo largo de un recorrido caracterizado por su gran desnivel,


Las siguientes etapas de nuestro viaje requirieron un desplazamiento previo, de unas cuatro horas en coche, para ir desde Espot a Castellfollit de la Roca, en Girona.

Una casa rural aguardaba nuestra llegada, así como la de las otras cinco personas del grupo definitivo.
Desde Castellfollit, fueron programadas las diferentes visitas que, durante una semana, llevaríamos a cabo. Castellfollit se encuentra encuadrado en la comarca de la Garrotxa. Dos ríos bordean este bello y curioso pueblo, cuyo casco histórico descansa sobre una amplia plataforma basáltica, cuyo origen hay que buscarlo en el enfriamiento de una lengua de lava.
La actividad volcánica del pasado da forma a las estructuras geológicas actuales de la comarca, de ahí que los volcanes de la Garrotxa constituyan un Parque Natural, donde, la orografía, el suelo y el clima proporcionan una variada vegetación, a menudo exuberante, con encinares, hayedos y mantos de helechos de excepcional valor paisajístico.


Pero, además, la Historia ha dejado huellas medievales, en esta comarca, especialmente destacables, como las de Besalú
y Santa Pau.

Ambos pueblos fueron también destino del grupo: bullanguero y comercial, Besalú; tranquilo y cargado de misterio, Santa Pau; con todo, los dos rezumaban la belleza que la Historia concede a privilegiados pueblos de nuestra geografía.
Roses y Cadaqués, en la costa, también formaron parte de nuestro itinerario. La fama de la Costa Brava se convalidó ante nuestra mirada. La carretera que une a ambos es sinuosa y vertiginosa, lo cual le imprime, si cabe, aún más belleza.

La Historia, en Roses, ha dejado secuelas de las variadas civilizaciones que pusieron su impronta en ese lugar, dando buena muestra de ello el recinto amurallado de la ciudadela
Cadaqués, pueblo de Salvador Dalí,

Nos dejamos en el tintero la Casa-Museo del pintor, pero eso fue compensado con la visita que hiciésemos al Museo Dalí de Figueres.
Mientras vivió, Dalí no dejó indiferente a nadie. Tras su muerte, después de conocer sus amistades y ambientes de juventud, uno encuentra un ápice de cinismo en su biografía, que no empaña el halo de genio que lo envuelve. Su museo es digno de ser visitado. Su obra ratifica su peculiar personalidad.
Camprodon y Beget, en la Alta Garrotxa, constituyeron los penúltimos destinos de nuestro viaje. Días antes del inicio del viaje, El País Viajero hablaba del Museo de la Retirada de Camprodon refiriéndose a la colección de objetos, de toda índole, que habían sido recogidos tras la huida de miles de españoles, hacia Francia, después de que las tropas fascistas finiquitasen los últimos reductos de la resistencia que el pueblo español opuso al golpe de estado de 1936. He de reconocer que, si bien albergaba una gran
De todos modos, la labor de la persona que, a modo particular, ha recopilado ésos y otros materiales, como documento de los tres primeros infames años del infierno de décadas que vivió este país, si uno anda por Camprodon, merece ser visitado.
Beget, por su parte, es un bello pueblo pirenaico, rodeado de frondosos bosques y bañado por ríos de alta montaña confiriéndole un carácter de enigmático y recóndito lugar que nos ha legado la Historia pletórico de belleza.
A este viaje aún le restaba una última estación, la ciudad de Girona sería esa estación.
Aunque el relato del viaje toca a su fin, deseo volver al paseo que dimos por Perpignan. Nos dejamos llevar por sus calles, el recuerdo de los muchos años que nuestro tío abuelo y su familia las han vivido, acompañaban nuestro paseo. En ese dejarse llevar por Perpignan, llegamos hasta el Palacio de los Reyes de Mallorca

Vistas desde Perpignan, las miserias que, día a día, va uno encontrando por boca de ciudadanos de toda índole ideológica, rajando a diestro y siniestro de Cataluña, que no son sino anécdotas incendiarias que surgen de la envidia, se quedaban en eso, en miserias puras y duras.
Afirmación que certifico tras comprobar como, después de la primera visita de mi vida a Cataluña, todas aquellas afirmaciones gratuitas que me llegaron a lo largo de mi existencia, en el sentido de que eran gente rara e irrespetuosa, confirman la mala fe, la desinformación y el catetismo de quienes las enunciaron.
Santos López Giménez
En Cehegín, a 25 de agosto de 2010