jueves, 8 de enero de 2026

Llegar a ser lo que se es

 Resulta que cuando el anaranjado personaje hace aquello que derecha y ultraderecha, es decir, el mismo bodrio ideológico, le piden, van y hacen como que se asustan. Los verde moco se postran en silencio y la derechita cobarde discrepa, en su propio caldo de cultivo, sin saber muy bien qué está pasando ni a quién han de seguir.

Así llevan toda la vida estas inmundas criaturas cuyos ascendientes: asesinos y genocidas, siguen muy presentes en ese sucio subconsciente que les caracteriza. Cuando llegó aquello que habría de condicionar su existencia por algunas décadas, y que hubieron de aprender para manejarse sin dar en exceso el cante, aquello a lo que la única acepción, falsa, pero única, era la de "democracia orgánica", a la que, unos indocumentados, quitaron lo de orgánica, descolocando a nuestras criaturas, dejándolas en los pañales de la inopia existencial, vaciando los contenidos que su pasado franquista les había otorgado, si bien creyeron caer en una orfandad no deseada, sin embargo, en cuestión de pocos años, entendieron que aquello que les da razón de ser, la defensa del capital, se podría afrontar con cualesquiera pieles de cordero que les saliesen al paso.

En estos últimos días, tras corroborar que la criatura anaranjada está haciendo aquello que ellas demandaban a la Historia, performance en mano, fingen que se asustan. No son conscientes de que el proceso será el mismo que ellas han sufrido: ¿os suena lo del blanqueamiento?

Estamos en una fase que, por peligrosa que parezca, que lo es, y mucho, convertirá los valores de Justicia y ordenamiento internacionales en un papel mojado irreconocible durante los dos próximos años. Será entonces cuando ellas, nuestras fascistas criaturas, tomen las riendas de su destino y se sientan orgullosas de haberse conocido, haciendo suya la máxima de Nietzsche, para desgracia de su memoria, llegando a ser lo que se es, llegando a ser lo que son.


Santos López Giménez