jueves, 30 de septiembre de 2010
Diario de un esquirol
Hoy, uno ha vivido, ideológicamente, el día más extraño de su vida; por momentos, creía traicionarme a mí mismo. Sin embargo, agrupadas las declaraciones de unos y otros, tanto las que el día ha generado, como las que se venían vertiendo días pasados; escuchadas las sandeces televisivas que, sobre el desarrollo del día, se iban sucediendo; y, sobre todo, considerando mi particular análisis sobre quienes, realmente, precisan de una masiva solidaridad social, si nos ceñimos a España y nos circunscribimos al ámbito laboral, es decir, parados e inmigrantes, llegaba uno a la conclusión de que su posición, por difusa e indefinida que fuese, frente a esta convocatoria, era una más de las posibles ante las verdaderas injusticias que asolan nuestra sociedad.
Cuando, a lo largo del día, algunas cadenas se regodeaban con las gamberradas de unos delincuentes disfrazados de manifestantes, y les llamaban antisistema, me recordaba a la época pepera cuando altos dirigentes del PP utilizaban el término radical como arma arrojadiza. En ambos casos, los dos términos, aplicados correctamente, no designan a nadie que no se conduzca con civismo: sólo desde la radicalidad, o sea, desde el análisis de raíz, y desde una posición fuera del actual escenario, o sea, antisistema, hemos de intentar seguir avanzando. El asunto no se reduce a interpretar si han ganado los sindicatos o el gobierno, el asunto sería analizar el grado de pedagogía solidaria que desde las estructuras políticas y sindicales se es capaz de otorgar a la sociedad, y ése, me temo, no es que sea mínimo, estamos en retroceso.
Entre tanto, mañana, hoy ya, Carmen, parada en estos momentos, seguirá acudiendo, como ayer, 29 S, a sus actividades de cara a preparar un nuevo curso con sus chicos y chicas de Iniciación Profesional; continuará atendiendo a todas las personas que suelen pedirle ayuda, a las que acompaña de aquí para allá, intentando resolver múltiples asuntos, de toda índole, en ocasiones insalvables y lamentables; por mi parte, mañana, 1 de octubre, iniciaré una nueva singladura con el Taller de Apoyo al Estudio, por sexto año consecutivo, cuya remuneración sigue un recorrido tipo Guadiana: el pasado año no tocó, éste, está muy difícil, pero el Taller seguirá adelante, eso si lo puedo asegurar; mientras que mis horas de la mañana, seguirán ocupadas en otra actividad, con la cual puedo aportar una pequeña cantidad mensual a la maltrecha economía familiar.
Por todo ello, incluido el último e íntimo párrafo, uno seguirá confiando y apostando por un gran valor social, la solidaridad, que hace tiempo se esfumó y que algunos creen poseer por dar migajas de la mucha calderilla que les estorba.
Ahora sí, toca descansar.
Santos López Giménez
viernes, 24 de septiembre de 2010
Cehegín en el corazón

Pedro, David, recibid, de mi familia y de mi, nuestra más entrañable enhorabuena, y, por supuesto, muchísimas gracias por este maravilloso regalo.
martes, 21 de septiembre de 2010
A Javi Cardozo
En la mañana del pasado sábado, 18 de septiembre, leyendo El Noroeste, me encuentro un artículo de José Carlos Gozalbes, en el cual, en un momento dado, te citaba y decía, refiriéndose al Calasparra de tercera división: "Atentos a las evoluciones del hermano del mister, Javier Cardozo, mediocentro zurdo, todavía en edad juvenil".
Por la noche, en el Almarjal, sobre el campo de hierba artificial (el de hierba natural han tardado tres años en repararlo para el concierto de Alejandro Sanz y habrá que esperar, vete a saber cuánto, a que se recupere), tenía lugar la presentación de los diferentes equipos: alevines, infantiles, cadetes y juveniles del Cehegín C.F.. A lo largo de la misma, se hizo mención a diferentes hechos que merecían ser ensalzados, entre otros, se personalizó en varios chicos que este verano fueron tentados por equipos de primera fila, así como en los tres chavales que, llegada la edad reglamentaria, dejaban de ser juveniles. De pronto, me percato de que, a ti, no se te nombra. Imaginé entonces, e imagino ahora, que debió ser un olvido no mencionarte en ese acto. Es probable, pero, siendo así, me resultó un imperdonable olvido.
Llevas toda tu vida entregado a tu gran pasión, el fútbol; tu familia lo vive, y lo ha vivido, imposible olvidarnos de tu padre (https://docs.google.com/View?docID=0ARIGiD4bTnVQZGc0cG03amhfNjg5ZGNkcnh4Zjg&revision=_latest), como ninguna otra en nuestro pueblo. Tu buen hacer sobre el campo, las notas de simpatía de tu madre y tus hermanos en la grada, todo ello, Javi, serán momentos que a muy pocos pasarán desapercibidos. Mucha suerte, amigo, te echaremos de menos, te mereces lo mejor.
Santos López Giménez
jueves, 16 de septiembre de 2010
¿Derecha civilizada?
Cuando he decidido expresar mi opinión sobre esta cuestión, ha sido a raíz de las declaraciones que le he escuchado al presidente del gobierno de España, desautorizando a la comisaria Viviane Reding, ya que, según él, estaban fuera de tono las expresiones tremendistas que había utilizado para, a su vez, desautorizar a Sarkozy respecto de esa deportación masiva de gitanos. Al parecer, la comisaria, comparó las mencionadas deportaciones con las que tuvieron lugar con los judíos por parte de los nazis. Y, en efecto, a priori, no parecen tener nada que ver uno con otro escenario. Lo que ocurre es que, con asuntos de este tipo, hay que escarbar muy poco para observar que subyacen elementos semejantes, sobre todo uno: son medidas que van contra una raza concreta.
Pero, volviendo al origen de este escrito, como decía, las palabras de Zapatero me han puesto en guardia, lo de este señor comienza a ser preocupante para aquellos que, poco o mucho, creíamos estar ante un político de izquierdas a quien los ideales le importaban. Sin tiempo para el análisis, escuchando la radio, he tenido la suerte de oír las palabras de Manuel Marín, tal vez uno de los militantes socialistas de primer orden cuya coherencia intelectual está a años luz de las miserias diarias que viene rezumando el PSOE en los últimos tiempos. Pues bien, Manuel Marín, ha salvado, en parte, la cara de Zapatero, interpretando que, con sus palabras, la comisaria europea, había cometido el gran error de desplazar los focos mediáticos a las formas y no al fondo. Pero, más allá de ese lavado mínimo de imagen, de Manuel Marín hacia Zapatero, el mensaje que ha dejado Manuel Marín en las ondas es muy esclarecedor respecto del devenir al que estamos abocados, estamos a merced de impresentables populistas sin complejos a quienes no les temblará la mano cada vez que actuaciones como la reseñada hayan de llevarse a cabo. Lo cual significa, sin ánimo de rasgar vestidura alguna, que estamos en manos de una ciudadanía fácilmente manipulable cuyo respaldo electoral irá hacia aquellos que sean capaces de inocularles más miedo en el cuerpo al tiempo que se alzan en salvadores de sus temores. En pocas palabras, Marín nos ha avanzado lo que, como una bola de nieve, se atisba de un tiempo a esta parte en Europa, el fascismo, que jamás se fue, está más presente que nunca.