martes, 5 de junio de 2018

Murcia y Medio Ambiente no casan: 5 de junio.

                          Lo que acaba de ocurrir en España, la salida de un gobierno cuyos miembros, y partido que lo sustentaba, implicados, y señalados por sentencia, en multitud de casos de robo de dinero, mientras ejercían funciones públicas, tendría que ser suficiente para que el crédito de esas personas, en estos momentos, estuviese bajo una estricta vigilancia y cuarentena, sobre todo, a la hora de llegar a acuerdos con semejante banda.
                         Sin embargo, en Murcia, siempre en Murcia, las peores prácticas socio políticas, como si de un perverso banco de pruebas se tratase, aquí se ejecutan. Es un triste lastre que viene de muy lejos, y que nos ha llevado a ganar una fama a nivel nacional que, a estas alturas de la pequeña historia doméstica regional, nada sorprende.
                        El partido apartado del gobierno, durante décadas, tanto si gobernaba a nivel nacional como si no lo hacía, porque a nivel regional su presencia se hunde en el origen de los tiempos, se percató de que sus intereses electorales, a la postre, lo que realmente les importa, tenían un amplio trecho ganado si la bandera del agua, de la falaz falta de agua en Murcia, la esgrimían a tiempo completo.
                       Pues bien, al partido político que ha impulsado la salida de la banda mafiosa del gobierno, con el incondicional apoyo de otros varios grupos políticos, hastiados de tanta desfachatez y sinvergonzonería, en Murcia, tal como suele ocurrirle, le pilla con el paso cambiado: si nunca el asunto en cuestión pudiera ser objeto de posibles pactos con quienes de un modo bastardo lo utilizaron manipulando electoralmente a toda una región, la murciana, menos aún en estos momentos en los que a modo de alimañas acorraladas, el eterno e infame uso del agua, jamás debiera ser consensuado desde Murcia con esta banda.
                      Al margen de la consideración bajo la cual se plasma lo que trato de reflejar en este escrito: ¿qué sentido tiene un pacto regional del agua? Si ha de existir algún pacto al respecto, habrá de serlo a nivel nacional, y siempre bajo un análisis medioambiental preponderante. Es un insulto a la inteligencia pactar con quienes desprecian a la comunidad científica regional: no hay más que echar un vistazo al solar en el que el grupo humano de trabajo multidisciplinar, con el que se pretendió llevar a cabo un seguimiento y actuaciones, adecuadas a patrones científicos y medioambientales, para la recuperación del Mar Menor, uno a uno, sus miembros, por decencia humana, profesional y científica, ante el cúmulo de injerencias y manipulaciones mediáticas que el gobierno regional de Murcia lleva a cabo, van dimitiendo; sin ir más lejos, hace dos días, lo hacía Miguel Ángel Esteve, el muy prestigioso profesor de Ecología de la Universidad de Murcia.
                     El error es de bulto, una vez más, les pilla con el paso cambiado a Conesa y a los suyos, porque, en otra perversa maniobra política, para arrinconar a Unidos Podemos, verdadero objetivo de este sinsentido, lo tenían previsto con antelación con las fuerzas del eje vertical que vela por los intereses del capital. Han demostrado que de reflejos no andan muy sobrados, y hoy, 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, mal comienzo de gobernación el que el partido socialista ha mostrado desde Murcia. Increíble pero cierto, siempre desde Murcia.

Santos López Giménez 

pd: publicado en El Noroeste con fecha 7 de junio de 2018
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