lunes, 23 de septiembre de 2019

No se fragmenta lo que no existe

Hay un problema interpretativo de fondo que, de no resolverse, y no lo hará jamás, nos conduce, a determinados sectores y grupos sociales, a una falsa creencia de pertenencia a un grupo común inexistente.
Lo que en otras latitudes forma parte de los preceptos aceptados por una base social amplia y consolidada, cuyo abanico de alcance es nada sectario, y que poco o nada tiene que ver con la ideología política de sus habitantes, en España, constituye un ramillete de reivindicaciones históricas, muchas de ellas con un carácter delictivo de tipo criminal y genocida, que la Historia, porque así lo decidieron los propios asesinos, se encargase de aparcar, para humillación de víctimas y familias, de modo indefinido.
La sensibilidad de muchas personas, capaces de percibir el sufrimiento histórico de aquellas familias y personas que sufrieron esa afrenta histórica, nos confundió a todas creyendo que ello nos hacía, a su vez, partícipes de un proyecto social y político común. Nada más lejos de la realidad. Desde la perspectiva ideológica, no existe aquello que llamamos Izquierda. Nunca existió, la distancia entre personas de ese ámbito, el tiempo lo ha demostrado, era y es mucho mayor que la que actualmente pueda existir, y valga la burda comparación, entre militantes y/o votantes, incluso candidatas y candidatos, de partidos como PSOE y Ciudadanos.
Insisto, sólo la creencia de una común afrenta histórica pareciera mantener un hilo entre conciudadanos que creen pertenecer al ámbito de aquello que, para desgracia común, jamás ha existido. 
 
Santos López Giménez

sábado, 31 de agosto de 2019

Inconexas rutas que conectan almas

Desde 2005, año en que comenzásemos una serie de viajes de verano, sin solución de continuidad, hasta  2016, en la modalidad de camping y/o casa rural, al que acudíamos un grupo de personas de mi familia, de las que, al menos 5, fuimos fieles a todas las ocasiones en las que aquella cita veraniega se concretó, llegando hasta 13 personas el viaje en el que fue máxima la asistencia, he venido escribiendo sobre ellos. Escritos que solían plasmarse al final del verano, y que, considerando la fecha en la que este blog echó a andar, 25 de mayo de 2008, no fue hasta ese momento que dicha relación de viajes comenzase a reflejarse. De hecho,  20052006 y 2007, los tres primeros viajes realizados, bajo esa caracterización descrita, aparecieron posteriormente reflejados, dado que lo hicieron en el otro blog personal que gestiono, Tal día como hoy,  el cual tuvo su fecha de partida el 27 de marzo de 2012.

El paso del tiempo, inexorablemente, y aunque la voluntad sea la contraria, ocasiona modificaciones en los hábitos que los seres humanos solemos poner de manifiesto a lo largo de nuestras vidas. Aquello que hacíamos con precisa regularidad, un buen año, dejó de estar sometido a rigor alguno, dando paso a nuevas maneras de hacer, todo ello condicionado por las nuevas formas de vida que las personas que conformamos aquellos 12 viajes hemos ido modelando, casi siempre, por una inercia que nada tiene que ver con la consciencia, más bien, con las circunstancias biográficas de las personas que componíamos el grupo.



Lo cierto y verdad es que, en ese, como en otros muchos casos y vivencias humanas, nada se cierra, todo está abierto, sólo la secuencia se ha visto afectada, lo cual no significa mas que el siguiente viaje conjunto lo será al margen de la misma. Hecho que, por otro lado, no es sino una insignificante anécdota.

Sin embargo, la necesidad de viajar, de asistir a eventos en lugares más o menos alejados, sigue intacta, lo cual, este verano, sin esa secuencia, sin esa caracterización, como si de un alimento vital se tratase, y no cabe duda de que lo es, cada uno de los componentes del grupo ha vuelto a echarse a la carretera desplazándose allí donde nos esperaban espacios y vivencias por descubrir.

Podría relatar, con detalle, como siempre gusté hacerlo, algunos de estos viajes realizados. Pero, esta vez, al modo en el que alguna vez utilicé para reflejarlos, serán las imágenes las que obren ese relato.

Pero, de este año, un viaje muy especial lo llevamos a cabo en marzo, fuera de nuestro momento anual. Por lo que también me gustaría dejar constancia del mismo, antes de dar paso al itinerario que el verano viajero nos ha deparado.


4 de marzo de 2019: Visitando a Serena y David, junto al Támesis



Gamos, próximos a Aquarel, Herrera del Duque
30 de junio de 2019









1 de julio de 2019: Paisaje desde Alcaraz



1 de julio de 2019: Alcaraz

                                             


19 de julio de 2019: llegada a Leturalma




                           



19 julio 2019: Letur (Arco en Leturalma)
20 julio 2019: Letur (Rozalén en Leturalma)


27 de julio de 2019: Templo de Diana, Mérida
27 de julio de 2019: Teatro Romano, Mérida, Prometeo
                                                                     
27 de julio de 2019: Teatro Romano de Mérida, Prometeo
27 de julio de 2019:  Mérida

                                                                               
11 de agosto de 2019: Riopar

                                                                            
15 agosto 2019: Paseo Marítimo Górliz, cumpliendo años

                                                                           
16 de agosto de 2019: Playa de Górliz


                                                               16 agosto 2019: Bilbao

16 de agosto de 2019: San Mamés, Bilbao

17 de agosto de 2019: Santurtzi
17 de agosto de 2019: Santurtzi

17 de agosto de 2019: Santurtzi
17 de agosto, Bahía de Plentzia

POST DATA:

RELACIÓN DE "LUGARES PARA PERDERSE" PUBLICADOS EN ACERCA DE LO POSIBLE                               

                                                                             

miércoles, 31 de julio de 2019

"La guerra del abuelo" (Pablo Casado, dixit)

Hay veces en las que trata uno de escribir, intentando extractar aspectos de la cotidianidad, buscando conexiones de ésta con hechos trascendentales, y encuentra una amalgama indefinida, hilada por una fina brizna común a todos ellos, en la que aparecen elementos que la definen y consolidan convirtiéndola en el cemento que aúna los intereses más perversos que los poderes reales trabajan para que jamás decaigan sus bastardas propiedades.

Cuando a comienzos de los ochenta asomaba uno, con cierto retraso, por edad y la consiguiente generación de la que formo parte, a los entresijos que la Historia reciente de España nos permitía ver, ya escuchaba voces que nos hablaban de lo muy alejados que quedaban los momentos más tristes y oscuros que nuestro país viviese en el siglo XX. Quiero pensar que mi bisoñez dejaba que el discurso me afectase; sin embargo, jamás dejé que impusiese su infame ley arrumbando el anhelo que toda persona bien nacida debería de tener para con sus semejantes.

Aquel momento era de una importancia vital para el futuro de nuestro país, la fanfarria del PSOE sonaba de modo estridente, a modo de apisonadora, canto de sirena que obnubiló a los más ingenuos del momento, entre los cuales me hallo. Políticas de progreso, voceaban; la Izquierda sería el timonel que colmaría nuestras esperanzas de futuro, afirmaban; se autoproclamaban como la Izquierda, y rizando el rizo, uno asumía como algo consustancial, a aquel momento, la aniquilación que del PCE se llevaría a cabo: por referirme al grupo político que, sin ninguna duda, desde el exilio, combatió sin descanso a las huestes franquistas, y a toda la retahíla de agravios que el infame régimen dejó en nuestro país.

Pasan tres años, desde el 82, y nos topamos con la prematura, y definitiva, caída de la venda, cuando se dejan la piel de cordero en el intento, logrando meter a España en la OTAN, con su líder a la cabeza, Felipe González, en una de las más humillantes afrentas que nuestra ciudadanía haya vivido; si bien, la trama criminal de los GAL quedaba en la sucia senda de la trayectoria socialista, por llegar estaban las más recientes, las que han apuntillado su inmoral proceder, cuando la Constitución, insalvable para que un pueblo defina su futuro, pero no para salvar al poder económico de sus latrocinios continuados, fuera modificada, convirtiendo el pago de una deuda, ajena al pueblo, en prioritario, frente a la posibilidad de seguir apostando por políticas de carácter social que cubriesen los estratos más débiles de nuestra sociedad.

Un cúmulo de despropósitos, bastantes de ellos, consecuencia de la delincuencia institucional que el entramado del momento organizó alrededor de los diferentes gobiernos socialistas de la época, nos llevaron a la ineludible e infausta fase de los gobiernos de Aznar. Entre delincuencias manifiestas, de carácter criminal y material, en tiempos del alias Isidoro, y la genocida a la que el personaje, Aznar, nos condujese a comienzos de los 2000, así como los posteriores, nada novedosos, asuntos relacionados con la corrupción institucional, de la que seguimos aún bajo su asquerosa estela, el hecho es que el tiempo transcurría impasible a los intentos de familias de asesinados y represaliados por el franquismo, sin que ningún elemento de ilusión apareciese en escena para descanso de cientos de miles de ellas.

En 2004, tras la peor situación de engaño colectivo, por parte de un gobierno, el de Aznar, depués de los atentados de Madrid, Zapatero y su partido alcanzan el gobierno de España. Para entonces, grupos organizados de familiares de víctimas del franquismo, habían abierto un camino que parecía insalvable, que haría por fin Justicia, en el sentido más humano de la palabra, poniendo blanco sobre negro la reparación de la Dignidad y la Memoria de todas ellas. Al tiempo que, de modo operativo, se iniciaba, muy lentamente, la consecución, por vía judicial, de la exhumación, en cunetas y fosas comunes, de los cuerpos de asesinados durante las casi cuatro décadas en las que el fascismo sometiese, humillase y ultrajase al conjunto del pueblo español. A Zapatero y a su grupo, no les queda otra alternativa que la de retomar esa anhelada reivindicación, y en diciembre de 2007 sale adelante la Ley de Memoria Histórica.

Han pasado 12 años y, si bien ese logro colocaba el sufrimiento de víctimas y familiares en un digno primer plano, sin embargo, el desarrollo de la misma sigue chocando frontalmente con las fuerzas socio políticas que durante estas siguientes cuatro décadas, tras la muerte del Genocida Dictador, han pugnado para que nada de aquello pudiera trascender y menos ser objeto de decisiones judiciales que les pudiesen salpicar, dada su afinidad ideológica y de herencia familiar que, en la mayoría de casos, les contempla.

En esa línea histórica del PSOE, mediante la cual, cada cierto tiempo, se saca un gesto de la manga para tratar de representar aquello en lo que jamás creyeron, de manera indubitable, Pedro Sánchez, casi sin venir a cuento, al menos desde la perspectiva de prioridades que la Ley de Memoria Histórica pudiera entrañar, establece que al Dictador hay que exhumarlo del mausoleo que construyese con el sufrimiento y, muchas veces, la vida de presos políticos, para regocijo del asesino y su régimen. En ello están, las trabas las de siempre, la Iglesia y grupos fascistas campan a sus anchas e impiden que se repare esa anomalía de la Historia.

En 2004, en un homenaje que se les hiciese a los republicanos y republicanas que lucharon por nuestra Libertad, en Rivas-Vaciamadrid, cuando a Lluís Llach le llegase su turno para cantar su famosa L´Estaca, les decía a las personas allí congregadas, en su mayoría, personas mayores, todas ellas luchadoras antifranquistas, republicanos y republicanas represaliadas: "...a los republicanos y republicanas, que vienen de lejos, pedirles perdón porque llegamos muy tarde, muy muy tarde"

       No era tarde, menos ahora: la sensibilidad y el amor de nietas, nietos, bisnietas y bisnietos, sale a relucir y, a la permanente vigilia de las familias, que jamás cejaron, porque el dolor superaba la barrera de la desesperación y el abandono, se une este soplo de aire fresco y ternura, mucha ternura, con la que el inmediato futuro hemos de afrontarlo, más allá del peligro cierto que la ultraderecha ha introducido en nuestro país. Rozalén, la compositora y cantautora de Letur, pueblo de la sierra del Segura, en Albacete, es fiel exponente de esta inesperada generación que, frente a la desidia generalizada de nuestro pueblo, de nuestros representantes políticos, alzan la voz, y ponen su arte a disposición de la Memoria de sus antepasados, apuntalando las pocas esperanzas que sus aún vivos abuelos, abuelas, madres y padres, pudieran seguir manteniendo en esa desigual lucha histórica que fenecía, con una insolencia sin par en el planeta, con el consentimiento activo de la clase política española.


Memorables, por lo asqueroso e irrespetuoso del insulto, las palabras de Pablo Casado, supuesto líder actual de la oposición parlamentaria, cuando, en 2008, para desprestigiar y minimizar esa incruenta lucha por la Dignidad de miles de familias españolas, decía en uno de sus mítines: "Yo estoy convencido de que la inmensa mayoría de jóvenes son del PP pero aún no lo saben. ¡Si es que en pleno siglo XXI no puede estar de moda ser de izquierdas, pero si son unos carcas! Están todo el día con la guerra del abuelo, con las fosas de no se quién, con la memoria histórica".

Te maldigo, Pablo Casado, y maldigo a toda aquella persona que, haciéndose valer del dolor humano, verbaliza semejante atrocidad contra la Dignidad de sus conciudadanos y conciudadanas.

Santos López Giménez

domingo, 30 de junio de 2019

Pasa la vida


                                Las estaciones se han ido sucediendo, y con ellas, las formas de vida las han caracterizado: de final de septiembre, cuando el otoño quería hacer acto de presencia, hasta llegar a final de junio, momento en el que el verano se ha manifestado con su peor cara, al menos, para seres tan frágiles como los humanos. Los mismos que, incapaces de reaccionar a su continuada agresión al medio, no sabemos ser lo que somos: seres vivos, que nos quejamos frente a la nada más absoluta de lo inclemente que es el clima para con nuestra existencia.
                                La vida sigue su curso, las especies sobreviven y tratan de que esa sucesión estacional permita ser identificada mediante las señas de identidad que aún, las generaciones actuales, a duras penas, hemos podido llegar a conocer tal como por siglos se fueron manifestando.
                                El deterioro no ha sido cosa de ayer para hoy, pero las consecuencias más espectaculares, y nada saludables para la Natura, incluido el ser humano, se van concretando de hoy para mañana. Nuestra necedad no tiene parangón en el marco de la biodiversidad planetaria. Ni mucho ni poco, nada: los seres vivos que pueblan el planeta han ajustado su existencia a la permanente acomodación a las circunstancias sobrevenidas. Los desequilibrios que el hombre ha generado al resto de seres vivos, los han sorteado del mismo modo que sortearon todos y cada uno de los aconteceres de millones de años por los que la gran Historia de la vida sobre el planeta se fue fraguando. Al tiempo que las especies encontraban su lugar en la natura, se desenvolvían condicionadas por sus diversas interacciones, entre ellas y con el medio, el ser humano sacaba el peor partido de sí mismo y convertía su inteligencia en la peor arma arrojadiza que la vida haya podido generar y soportar.
                              Desde ese estrecho margen para la esperanza, a un rincón extremeño, desconocido para el gran público, donde las aglomeraciones humanas, aquellas invasoras mediante el turismo de masas, no han desplegado aún sus garras devastadoras, a este recóndito lugar, pleno de vivacidad, vine a parar el pasado 21 de septiembre de 2018, y hago las maletas en la tarde del 30 de junio de 2019. No es definitivo el adiós, en la primera semana de septiembre habré de retornar para zanjar aspectos importantes de la labor profesional desarrollada. Pero, a partir de ahí, el futuro inmediato, sí que se vislumbra como una incógnita indescifrable.
                            Pero, esa será otra historia. Ahora, a esta hora de la muy calurosa tarde de junio, huelga decir que mi mente está anclada en lo vivido y en las personas que me han ayudado y acompañado en la labor profesional desempeñada y en el no menos importante apoyo moral recibido, aunque a veces fuese en la distancia. Y con la modestia de un escrito que sale del alma y se queda cercano y etéreo, me permito significar a las pocas, pero muy generosas personas, que tuvieron a bien, viajando por más de seis horas, acercarse a visitar mi refugio siberiano y el entorno vital que me ha rodeado durante este grato periplo.

Santos López Giménez

Nota: "refugio siberiano", relativo a la comarca de La Siberia extremeña.

Al fondo, Herrera del Duque

Guadalupe

Helechosa de los Montes

Peloche

Paraje de la Consolación, Herrera del Duque

La Consolación, Herrera del Duque

Museo de la miel, Fuenlabrada de los Montes

Embalse del Cíjara

Dehesa próxima a Herrera del Duque

Biblioteca, IES Benazaire

Salón de Actos, IES Benazaire

miércoles, 29 de mayo de 2019

Podemos: compromiso frente a manipulación continuada


No renegar a unos principios, es la base de todo compromiso; dosificar la emisión de los mismos, en función de quienes son los interlocutores de turno, y qué bastardas intenciones les mueven, no es malo si de reforzar el compromiso se trata.
Hago esta introducción tras haber escuchado al candidato de Podemos en Denia, que argumentaba, con desprecio, llegando al insulto, la inoportunidad de Pablo Iglesias al hablar de las donaciones que un preboste, con biografía empresarial nada sana, absolutamente despreciable, sacada a la palestra por medios que buscaban minar a Podemos en las recientes elecciones, y cuyo objetivo han logrado con suficiencia, reprochándole, con una acritud desmedida, que hubiese hecho alusión durante la campaña a ello.
Cada rincón de España ha tenido, y mantiene, una relación con Podemos que nada tiene que ver con lo oportuno o inoportuno de esos argumentos. Analizando, pormenorizadamente, dichos espacios geográficos, encontraríamos que en ellos la presencia de diputados y/o concejales de este proyecto político, representado por Podemos, ha acarreado trabajo, mucho trabajo, por parte de los mismos; participación activa en las miles de afrentas sociales  a las que los sectores más desfavorecidos se veían abocados; infinidad de propuestas, en forma de mociones e interpelaciones varias; presencia activa allí donde nuestros espacios vitales precisaban de un acometer contundente, sin paliativos; resultados más que probados, contrastados y publicados, de buen hacer económico y social.
En tanto que, sobre la marcha, esos medios aborrecibles, sacando a colación no sólo asuntos que dieran pie a un debate estéril, por lo inoportuno del mismo, no así por su contenido, al que no es difícil de llegar, si de conclusiones se trata, considerando que las estructuras de un Estado Social y de Derecho contemplan, con garantías suficientes, la puesta en marcha de acciones que hagan avanzar los mecanismos en Sanidad y todas cuantas otras consideraciones en cualesquiera de las distintas áreas que para el desarrollo social podamos contemplar, mediante la única y eficaz vía de los impuestos. Al mismo tiempo, la otra vertiente del aborrecimiento que los medios arrastran, está la manipulación continuada, y demostrada con sentencias judiciales, mediante la ingente cantidad de noticias falsas que se han generado en todo el tiempo que ha transcurrido desde que Podemos entrase en escena.
No estoy, ni deseo estarlo, por esa absurda labor de pedir dimisiones. No he expuesto nada que la militancia de Podemos no conozca, es por ello que me resulta hipócrita y fuera de contexto exigir algo que, de haber tenido algún recorrido previo, no es ahora el momento de blandirlo como arma arrojadiza. De llevar a cabo esa estrategia, no haremos otra cosa que certificar la mucha mierda que esos medios han querido verter sobre este importante e ilusionante proyecto, al que han conseguido tumbar gracias a un pueblo cuya escala de prioridades está al servicio de la apuesta manipuladora que más se repita, un pueblo capaz de ratificar las peores máximas que dichas estrategias manipuladoras manejan desde hace muchas décadas: una mentira repetida hasta el infinito, se acaba convirtiendo en una infame verdad.

Santos López Giménez