martes, 27 de enero de 2009

Sociedad libre, tolerante y justa

Así como reza el título, desde el Consejo de Europa, se sugería, en 2002, a los Estados miembros, fuese promovida esa aspiración, haciendo de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos un objetivo prioritario de las políticas y reformas educativas.
Nuestro país, nuestro Gobierno, en sintonía con esa aspiración, tomó el testigo y a través de una Ley Orgánica le dio forma. Su desarrollo, desde el pasado curso escolar, no ha hecho sino comenzar a andar. Que los jóvenes entiendan que la suya, su religión, es una más de las posibles en nuestra sociedad; que su participación, en cuantos eventos sociales y/o solidarios consideren oportuno estar, es su mejor arma de participación ciudadana, desde la cual aportar todo su potencial humano; que el respeto hacia sus conciudadanos, más allá de razas, sexo, creencias, ideologías, o cualesquiera otras particularidades, es algo natural, cargado de una enorme riqueza, que retroalimenta la interculturalidad; son algunas de las salvajadas con las que se pretende adoctrinar a nuestros hijos. Por ello, porque nuestro país siempre fue vigía de occidente, porque nuestra derecha social y política no sólo atesora privilegios materiales, sino que pretende no dar márgenes a la posibilidad de que una sociedad libre, de ciudadanos libres, capaces de pensar por sí solos, pueda algún día caracterizar a nuestra ciudadanía; porque para ella, para la derecha, que los jóvenes desprecien la política constituye su mejor granero de votos de futuro; porque no les parece suficiente el grado de violencia física y verbal que caracteriza a buena parte de nuestros jóvenes, inspirado en sus mayores, mayores que solemos presumir de demócratas, cívicos, tolerantes..., conceptos vacíos, carentes de significado, cuando osamos pronunciarlos al tiempo que desconfiamos del inmigrante, que dañamos al compañero de trabajo, que incitamos a nuestros hijos a responder con violencia. Por ello, por todo ello, porque no soporta el progreso en ninguna de sus facetas, intenta dinamitar la mencionada asignatura y a través de sus presiones, con el incondicional apoyo de la Jerarquía Eclesiástica, máximo estilete de sus andanadas contra la sociedad, ha conseguido que treinta jueces permanezcan encerrados tratando de dilucidar la constitucionalidad de esta asignatura. A partir de las 10 de la mañana, de hoy, 27 de enero, dichos jueces, retomarán el asunto...



Santos López Giménez


http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/26/espana/1232991414.html

http://www.es.amnesty.org/uploads/tx_useraitypdb/manifiesto_educacion_para_ciudadania.pdf






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