miércoles, 3 de febrero de 2010

Desafortunada intervención (Agresión al Quípar)


Caravaca de la Cruz, a 3 de febrero de 2010

Nota de prensa de CARALLUMA.


GRAVES ROTURACIONES EN EL CAUCE DEL RÍO QUÍPAR A SU PASO POR CARAVACA DE LA CRUZ.


Una superficie de alrededor de 1800 metros cuadrados del cauce del río Quípar, donde había una olmeda en regeneración, ha sido roturado recientemente, eliminando toda la vegetación existente y provocando la pérdida de cientos de pies de olmos que se recuperaban de las sucesivas acometidas de la enfermedad conocida como grafiosis. Algunos de estos ejemplares tenían más de diez metros de altura y un diámetro de 20 centímetros. También se ha abierto una pista de tierra para la entrada de la maquinaria provocando aún más destrozos en el cauce.
Según las informaciones que hemos recibido por parte de la Dirección General del Medio Natural, el autor ha sido denunciado y será obligado a restaurar la zona que ha sido arrasada con vegetación autóctona. Esta zona se encuentra en uno de los mejores tramos del río Quípar, cerca del paraje de Casa Vargas.
Se da la circunstancia de que en esta zona se están desarrollando también trabajos de restauración forestal del río por parte de la Dirección General del Medio Natural, que consisten en el desbroce de cañas, aneas y zarzales para posteriormente plantar arbustos y árboles autóctonos, con lo que se pretende aumentar la calidad de la vegetación ribereña.
CARALLUMA ha comunicado a la autoridad ambiental que esa vegetación que se está eliminando (zarzales y otras plantas de ribera), dan cobijo y sustento a unas cuantas especies de vertebrados, que tienen en estos lugares su hábitat, siendo éste insustituible.
CARALLUMA no se opone a que se lleven a cabo proyectos de recuperación en los ríos, sin embargo no está de acuerdo en que se elimine la vegetación natural existente, parte de ella constituida por especies protegidas. Un principio básico de estas actuaciones ha de ser respetar la flora autóctona ya arraigada, y a partir de ahí mejorar en lo posible.
En este río se va a ejecutar otro proyecto de restauración hidrológica y forestal que ha sido incluido dentro del programa europeo Robinwood, que a juicio de nuestra asociación contiene actuaciones que pueden ser muy perjudiciales para este ecosistema fluvial. Estas actuaciones incluyen desbroces, roturaciones y rebaje de taludes con maquinaria pesada, algo con lo que no podemos estar más en desacuerdo. El Quípar es uno de los pocos ríos en la región de Murcia que aún disponen de una vegetación de cierta calidad, con gran capacidad de regeneración, tal y como se indica en el citado proyecto del programa Robinwood. De hecho, según el índice RQI de calidad empleado en este estudio, el 87% del río se encuentra en estado bueno o muy bueno, y solamente el 13% en un estado regular o pobre. Por esta razón consideramos innecesarias actuaciones de esta índole, siendo mucho más apropiado trabajar de forma manual y aplicar técnicas modernas de bioingeniería. La utilización de maquinaria debe de ser excepcional y restringida a los lugares donde el acceso lo haga posible y siempre que no provoque daños a la vegetación existente.
Este tramo del río Quípar es una zona que guarda grandes valores ecológicos, paisajísticos, históricos, arqueológicos e incluso paleontológicos, dado que en sus proximidades se han encontrado vestigios de homínidos de edad similar al famoso yacimiento de Atapuerca. Estos valores se hallan reconocidos por la ley, al estar declarado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Sitio Histórico.
CARALLUMA ha pedido que no se realicen los movimientos de tierra previstos para el rebaje de taludes en el proyecto del programa Robinwood, lo que ocasionaría más daños que beneficios. Asimismo, pedimos que los trabajos que se emprendan en este lugar sean respetuosos con su entorno y preferentemente se hagan con operaciones manuales y técnicas de bioingeniería.


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